Elección y estilo
El 13 de marzo de 2013, los cardenales eligieron al arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, que tomó el nombre de Francisco. Fue el primer papa jesuita, el primer latinoamericano y el primero procedente de fuera de Europa en más de mil doscientos años. Desde el principio, un estilo sencillo, cercano y directo caracterizó su ministerio, y su primer viaje fuera de Roma lo llevó a la isla de Lampedusa para rezar por los emigrantes que perecían en el Mediterráneo.
Una Iglesia en salida
La exhortación apostólica Evangelii gaudium (2013) fijó el programa del pontificado: una Iglesia «en salida», misionera, que sale al encuentro de las periferias geográficas y existenciales, que anuncia con alegría el núcleo del Evangelio y que prefiere un hospital de campaña a una institución replegada sobre sí misma.
Magisterio principal
El magisterio de Francisco abordó con frecuencia cuestiones sociales y pastorales. Destacan los siguientes documentos:
- Laudato si' (2015), primera encíclica dedicada a la «casa común», que vincula la crisis ecológica con la crisis moral y social y propone una ecología integral.
- Amoris laetitia (2016), exhortación apostólica sobre el amor en la familia, fruto de los dos sínodos sobre la familia celebrados en 2014 y 2015.
- Gaudete et exsultate (2018), sobre la llamada universal a la santidad.
- Fratelli tutti (2020), sobre la fraternidad y la amistad social.
- Laudate Deum (2023), exhortación sobre la crisis climática.
- Dilexit nos (2024), cuarta encíclica, dedicada al amor humano y divino del Corazón de Jesús.
En febrero de 2019, durante su viaje a Abu Dabi, Francisco firmó con el gran imán de Al-Azhar el Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común, que condenó el uso de la religión para justificar la violencia.
Reforma de la Curia y de las finanzas
Desde 2013, el papa se apoyó en un consejo de cardenales para preparar la reforma de la Curia romana. En 2014 creó la Secretaría para la Economía para ordenar las finanzas de la Santa Sede. Ocho años más tarde, la constitución apostólica Praedicate evangelium sustituyó a la antigua constitución Pastor bonus, entró en vigor en junio de 2022 y colocó la evangelización en el centro de la organización de la Curia.
Matrimonio, familia y bendiciones
Francisco simplificó en 2015 los procesos de nulidad matrimonial con el motu proprio Mitis Iudex Dominus Iesus y, en Amoris laetitia, pidió acompañar, discernir e integrar a los fieles que viven situaciones familiares difíciles. En diciembre de 2023, la declaración Fiducia supplicans, del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, abrió la posibilidad de bendiciones espontáneas a personas en situaciones irregulares, siempre que no se confundan con el matrimonio ni con un rito litúrgico. El documento suscitó un amplio debate en los episcopados de todo el mundo y exigió aclaraciones posteriores.
Liturgia
En julio de 2021, el motu proprio Traditionis custodes reguló de nuevo la celebración con los libros litúrgicos anteriores a la reforma de Pablo VI, atribuyó a los obispos diocesanos la competencia para autorizarla y reafirmó que el Misal reformado constituye la única expresión de la lex orandi del rito romano. La medida despertó una intensa discusión entre los fieles apegados a la forma antigua.
En 2022, la carta apostólica Desiderio desideravi invitó a redescubrir la belleza de la celebración y la formación litúrgica del pueblo de Dios.
Ministerios laicales y papel de la mujer
En enero de 2021, el motu proprio Spiritus Domini abrió a las mujeres el acceso estable a los ministerios de lector y de acólito. Pocos meses después, Antiquum ministerium instituyó el ministerio laical de catequista. Francisco nombró además a mujeres para cargos de responsabilidad en la Curia romana, entre ellos la dirección de dicasterios y de oficinas de la Santa Sede.
Paz, periferias y diálogo
Francisco consagró buena parte de su ministerio a la defensa de la paz y de los más débiles. Intervino en el deshielo de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos en 2014, se reunió en La Habana en 2016 con el patriarca de Moscú, Cirilo, en el primer encuentro entre un papa y un patriarca ruso, y visitó Irak en marzo de 2021, donde se entrevistó con el gran ayatolá Ali al-Sistani. Condenó la guerra de Ucrania desde su estallido en 2022 y reclamó de forma constante la protección de los emigrantes.
En 2018, la Santa Sede firmó con la República Popular China un acuerdo provisional sobre el nombramiento de los obispos, renovado en varias ocasiones, para superar la división entre las comunidades católicas del país.
La pandemia
El 27 de marzo de 2020, en plena pandemia de covid-19, Francisco presidió solo, bajo la lluvia, un momento extraordinario de oración en una plaza de San Pedro vacía y bendijo al mundo con el Santísimo Sacramento. La imagen quedó como símbolo de aquellos meses de confinamiento, durante los cuales las parroquias interrumpieron el culto público y retransmitieron las celebraciones.
Los últimos años y la muerte
Francisco convocó el Jubileo ordinario de 2025 con la bula Spes non confundit y abrió su Puerta Santa en la basílica de San Pedro el 24 de diciembre de 2024. Pocos días después abrió otra en la cárcel romana de Rebibbia, como gesto hacia los presos.
Una grave neumonía lo mantuvo hospitalizado en el policlínico Gemelli de Roma desde mediados de febrero hasta finales de marzo de 2025. Todavía impartió la bendición Urbi et orbi el domingo de Pascua, 20 de abril. Murió al día siguiente, lunes de Pascua, 21 de abril de 2025. Sus exequias tuvieron lugar el 26 de abril y recibió sepultura en la basílica de Santa María la Mayor.