La validez de la hostia eucarística depende de un material específico y una preparación cuidadosa,.
Material Válido
El material válido para la hostia debe ser pan de trigo puro sin adulterar, diluido con agua natural y cocido al fuego,. Es un abuso grave introducir otras sustancias como fruta, azúcar o miel. Si se utiliza pan hecho de otra sustancia, incluso si es grano, o si se mezcla con otra sustancia diferente del trigo en tal cantidad que no se consideraría comúnmente pan de trigo, no constituye materia válida para el sacrificio y el sacramento eucarístico.
Un punto de debate histórico ha sido el uso de pan ácimo (sin levadura) o fermentado (con levadura),.
En la Iglesia Occidental, la práctica uniforme es usar pan ácimo,,. Es probable que Cristo haya usado pan ácimo en la institución de la Eucaristía, ya que a los judíos no se les permitía tener pan leudado en sus casas durante los días de los Ázimos.
Las Iglesias Orientales utilizan en su mayoría pan leudado, aunque hay excepciones como los maronitas, armenios y las Iglesias de Jerusalén y Alejandría, que usan pan ácimo,.
Ambos tipos de pan, leudado o ácimo, constituyen materia válida para el sacramento,. Sin embargo, la diferencia de uso ha sido fuente de controversia histórica, especialmente durante el cisma entre Oriente y Occidente.
Forma y Dimensiones
En la Iglesia Occidental, las hostias son generalmente redondas, delgadas y con forma de oblea,. La primera mención de la forma redonda de las hostias se encuentra en San Epifanio en el siglo IV. Los concilios intentaron establecer la uniformidad en este aspecto desde una fecha temprana. A lo largo de la historia, las dimensiones variaron, pero eventualmente se estandarizaron. Por ejemplo, en Roma, las hostias grandes para el celebrante tienen nueve centímetros de diámetro y las pequeñas para los fieles, cuatro centímetros.
Las hostias orientales varían más en forma; pueden ser redondas, triangulares, en forma de cruz o cuadradas. Por ejemplo, el corban de los coptos es un pan leudado blanco y redondo, con una parte inferior plana y una superior convexa, del tamaño de la palma de la mano. Está marcado con doce pequeños cuadrados, cada uno con una cruz en honor a los Doce Apóstoles, y un cuadrado central más grande con una gran cruz que simboliza a Cristo.
Impresiones e Inscripciones
Desde los primeros siglos, era común trazar una cruz en los panes eucarísticos. Con el tiempo, se introdujeron monogramas de Cristo, las letras Alfa y Omega, y más tarde el crucifijo. Actualmente, en la hostia grande, se suele imprimir la imagen de Cristo crucificado, el monograma del Santo Nombre (IHS) o el Sagrado Corazón. En el pasado, también se encontraban inscripciones de carácter simbólico o místico.
Fabricación
Antiguamente, los fieles ofrecían la harina para el pan. En la Iglesia Oriental, las hostias eran hechas por vírgenes consagradas, mientras que en la Iglesia Occidental, por sacerdotes y clérigos. Hoy en día, las hostias deben ser hechas por personas con integridad, habilidad y herramientas adecuadas. Los moldes de hierro, similares a los de las gofreras, se han utilizado desde al menos el siglo IX para dar forma y grabar las hostias.