El término ruteno tuvo antiguamente un significado amplio. En distintos periodos pudo incluir a ucranianos, bielorrusos y otros pueblos eslavos orientales. En el uso eclesiástico contemporáneo, sin embargo, designa de forma más específica a la Iglesia greco-católica vinculada a los rusinos de la Transcarpatia, el nordeste de Eslovaquia y la región de Lemko, en el sudeste de Polonia.1
La patria histórica de los rusinos corresponde aproximadamente a la actual Transcarpatia ucraniana, junto con zonas de Eslovaquia y Polonia. La región recibió diversos nombres políticos y geográficos: Rutenia subcarpática, Carpatorrusia, Carpatia ucraniana y Transcarpatia. Los rusinos están estrechamente relacionados con los ucranianos y hablan variedades lingüísticas eslavas orientales próximas al ucraniano.1
La expresión Iglesia católica bizantina rutena no designa a todas las Iglesias católicas orientales de los Cárpatos. Conviene distinguirla de:
- La Iglesia católica bizantina ucraniana, organizada en torno a la archieparquía mayor de Kiev-Galitzia.
- La Iglesia católica griega eslovaca, que constituye otra Iglesia sui iuris.
- La Iglesia católica griega húngara.
- La Iglesia católica bizantina croata, vinculada históricamente a la eparquía de Križevci.
- Las comunidades católicas bizantinas rumanas y serbias.
La proximidad geográfica, la historia compartida y el uso del eslavo eclesiástico explican algunas confusiones, pero cada Iglesia posee su propia identidad y estructura canónica.

