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Iglesia católica caldea

La Iglesia católica caldea es una Iglesia católica oriental sui iuris, es decir, autónoma en su organización y en su tradición litúrgica, que está en plena comunión con la Iglesia católica. Heredera de la antigua Iglesia de Oriente, sigue la tradición siríaca oriental y tiene su sede patriarcal en Bagdad. Sus comunidades, originarias de Mesopotamia, viven hoy en distintos países de Oriente Medio y en numerosas comunidades de la diáspora.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreIglesia católica caldea
CategoríaOrden religiosa
DescripciónIglesia católica oriental autónoma en su organización y tradición litúrgica, en plena comunión con la Iglesia católica
Fecha de Fundación1552
Año de Fundación1552
Doctrinas RelacionadasTradición siríaca oriental
FundadorYuhannan Sulāqā
HistoriaHeredera de la antigua Iglesia de Oriente en Mesopotamia y Persia; en 1552 se inició un proceso de unión con Roma.
LiturgiaRito siríaco oriental
OrigenMesopotamia
PaísIrak
Personas relacionadasEdward G. Farrugia
TemaIglesia asiria de Oriente
TipoIglesia católica oriental sui iuris, Oriente Medio
UbicaciónBagdad

Tabla de contenido

Identidad y denominación

El nombre oficial de la Iglesia es Iglesia caldea, y su primado lleva el título de patriarca de Babilonia de los caldeos. «Caldea» evoca la antigua región de Babilonia, aunque la historia de esta Iglesia y de sus fieles abarca territorios más amplios, especialmente el norte de Mesopotamia. La sede patriarcal está en Bagdad, ciudad asociada históricamente con Babilonia.1

La Iglesia caldea pertenece a la tradición siríaca oriental, también llamada tradición asiria o persa en textos históricos. Comparte con la Iglesia asiria de Oriente una herencia teológica, litúrgica y espiritual común, aunque ambas constituyen Iglesias distintas: la caldea está en comunión con Roma y la asiria no.2

La palabra «caldeo» adquirió su uso eclesiástico actual para distinguir a los católicos de tradición siríaca oriental de otros cristianos de la región. No debe entenderse como una descripción sencilla de la identidad étnica de todos sus fieles: las identidades caldea, asiria y siríaca tienen historias complejas y pueden emplearse de modos distintos por las comunidades y sus miembros.3,4

Orígenes históricos

La Iglesia de Oriente

La Iglesia caldea hunde sus raíces en la antigua Iglesia de Oriente, desarrollada en Mesopotamia y Persia, fuera de las fronteras orientales del Imperio romano. Sus principales centros históricos incluyeron Seleucia-Ctesifonte, junto al Tigris. La distancia respecto de los centros cristianos del Imperio y las circunstancias políticas de Persia favorecieron una trayectoria propia para aquella comunidad.2,1

Durante siglos, la Iglesia de Oriente mantuvo una extensa actividad misionera en Asia. Su tradición litúrgica y teológica se desarrolló en el ámbito cultural siríaco oriental y llegó a comunidades de Persia, India y otros territorios asiáticos. La liturgia que heredó la Iglesia caldea tiene raíces antiguas y recibió una ordenación importante en los siglos VII y siguientes.5,6

Al explicar esta historia conviene evitar etiquetas simplificadoras. La relación entre la Iglesia de Oriente y las controversias cristológicas de la Antigüedad fue compleja; la historia posterior de los caldeos no puede reducirse sin más a una prolongación de una doctrina condenada. En 1994, una declaración cristológica común entre Juan Pablo II y el patriarca asirio Mar Dinkha IV removió el principal obstáculo doctrinal que separaba a católicos y asirios y reconoció a sus Iglesias como Iglesias hermanas.2

La unión con Roma

En 1552, un grupo de obispos de la Iglesia de Oriente inició un proceso de unión con la Sede Apostólica de Roma. La nueva línea patriarcal católica se vinculó a Yuhannan Sulāqā, reconocido por el papa Julio III en 1553. A partir de entonces, una parte de la antigua Iglesia de Oriente permaneció en comunión con Roma, mientras otra continuó una trayectoria independiente, que dio lugar a la actual Iglesia asiria de Oriente.2,1

La consolidación institucional de la Iglesia caldea fue gradual. En 1830, el reconocimiento de Yūḥannā Hormez contribuyó a afianzar el título de patriarca de Babilonia de los caldeos. La historia de la Iglesia incluye, por tanto, procesos de unión, disputas por la sucesión patriarcal y reorganizaciones eclesiásticas, no un único acontecimiento fundacional aislado.1

Organización eclesiástica

La Iglesia caldea es una Iglesia patriarcal católica oriental. Su patriarca gobierna la Iglesia junto con los obispos y las instituciones propias de la tradición caldea, en comunión con el papa. El título patriarcal actual es patriarca de Babilonia de los caldeos; la sede de este patriarcado está en Bagdad.1,6

Sus diócesis reciben el nombre de eparquías, término habitual en varias Iglesias orientales. La distribución de las jurisdicciones caldeas ha respondido tanto a la presencia histórica de comunidades en Oriente Medio como al crecimiento de comunidades emigradas. Un recuento publicado en 2015, con datos de 2013, registraba eparquías en Irak, Irán, Líbano, Egipto, Siria, Canadá, Turquía y Estados Unidos; las cifras describen aquel periodo y no deben tomarse como un censo actual.7

La emigración ha extendido la presencia caldea a países de América del Norte y de otros continentes. En Estados Unidos, por ejemplo, existen comunidades importantes, incluidas las vinculadas a la zona de Detroit. La dispersión geográfica plantea a la Iglesia el reto de atender a fieles que viven lejos de sus antiguas sedes mesopotámicas y en sociedades de lengua y cultura diversas.7,8

Liturgia y espiritualidad

El rito siríaco oriental

La Iglesia caldea celebra los sacramentos conforme a la tradición siríaca oriental. Su liturgia conserva formas antiguas de oración y una estructura propia, distinta de la liturgia romana latina. El siríaco, lengua histórica de la tradición, permanece en el culto, aunque la vida cotidiana de muchos fieles utiliza también otras lenguas, entre ellas el árabe y las lenguas de los países de la diáspora.2,5,6

La celebración eucarística constituye el centro de la vida litúrgica. La tradición caldea conserva varias anáforas -oraciones eucarísticas-, entre ellas las atribuidas a los santos apóstoles Addai y Mari y a Teodoro de Mopsuestia. Los libros litúrgicos siríacos transmiten también el oficio divino, los himnos y las celebraciones del año eclesiástico.5

La tradición de Addai y Mari tiene especial relevancia en la historia del cristianismo oriental. Su anáfora forma parte de una herencia litúrgica compartida por caldeos y asirios, reflejo de sus raíces comunes. La comunión eclesial entre católicos caldeos y católicos de rito latino no elimina las diferencias legítimas de rito: la Iglesia caldea mantiene su patrimonio propio dentro de la unidad católica.2,5

Lengua y vida religiosa

El siríaco oriental no es solo una lengua litúrgica: representa una tradición literaria y espiritual desarrollada durante siglos. La liturgia incluye himnos y textos poéticos propios, además de lecturas bíblicas, oraciones y celebraciones vinculadas a las fiestas y los tiempos del año.5

La vida comunitaria caldea se organiza en torno a la liturgia, las parroquias y la continuidad de la fe entre generaciones. En la diáspora, las comunidades suelen afrontar la tarea de mantener la tradición religiosa y cultural mientras sus miembros se integran en entornos lingüísticos y sociales nuevos.

Relación con la Iglesia asiria de Oriente

La Iglesia católica caldea y la Iglesia asiria de Oriente proceden de una misma tradición eclesial y comparten patrimonio litúrgico, teológico y espiritual. Su separación histórica tiene relación con los procesos de comunión con Roma que comenzaron en el siglo XVI. La plena comunión de la Iglesia caldea con la Sede Apostólica no implica que las dos Iglesias sean idénticas ni que hayan dejado de ser comunidades eclesiales distintas.2

El acercamiento ecuménico dio un paso significativo en 1994, cuando Juan Pablo II y Mar Dinkha IV firmaron una declaración cristológica común. En 1997, una comisión conjunta caldeo-asiria comenzó a trabajar por la reintegración de las dos ramas de la antigua Iglesia de Oriente.2,7

En situaciones de necesidad pastoral, existen disposiciones específicas sobre la admisión a la Eucaristía entre las comunidades caldea y asiria. Estas disposiciones responden al reconocimiento de una herencia sacramental compartida y no equivalen a una plena unión institucional entre ambas Iglesias.2

Presencia contemporánea

Irak ha sido el principal centro histórico de la población caldea. También existen comunidades en Irán y en otros países de Oriente Medio. Las guerras y la violencia han impulsado la emigración de numerosos cristianos iraquíes, entre ellos caldeos, y han modificado la distribución de sus comunidades.8

La diáspora ha extendido la Iglesia a América del Norte y a otros lugares. Un recuento de 2013 situaba en torno a 536.000 el número de fieles caldeos, mientras que una descripción publicada en 2017 calculaba más de 600.000 miembros. Estas cifras corresponden a estimaciones de fechas distintas y no constituyen un censo contemporáneo único.7,8

La expansión fuera de Oriente Medio ha dado a la Iglesia caldea un carácter transnacional. A la vez, la salida de fieles de sus lugares de origen plantea dificultades para la continuidad de las comunidades históricas y para la transmisión de la lengua, la liturgia y la memoria religiosa.

Significado dentro de la Iglesia católica

La Iglesia caldea forma parte de la comunión católica universal como una Iglesia oriental con tradición y gobierno propios. Su historia expresa una forma de unidad que no exige uniformidad ritual: junto a las Iglesias de tradición latina, las Iglesias católicas orientales preservan liturgias, disciplinas y patrimonios espirituales particulares. La Iglesia caldea aporta a la vida católica la herencia siríaca oriental y el testimonio de una antigua comunidad cristiana de Mesopotamia.8,2

Citas y referencias

  1. Patriarca de Babilonia de los caldeos, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico de las Iglesias orientales, Patriarca de Babilonia de los caldeos (2015). 2 3 4 5
  2. Admisión a la eucaristía en situaciones de necesidad pastoral: disposición entre la Iglesia caldea y la Iglesia asiria de Oriente - 1. La Iglesia caldea y la Iglesia asiria de Oriente, Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Directrices para la admisión a la eucaristía entre la Iglesia caldea y la Iglesia asiria de Oriente, 5. 2 3 4 5 6 7 8 9 10
  3. Cristianos caldeos, Enciclopedia Católica, Cristianos caldeos (1913).
  4. Rito siro-oriental, Enciclopedia Católica, Rito siro-oriental (1913).
  5. Instituto Litúrgico Pontificio. Manual de estudios litúrgicos: La Eucaristía (Volumen I), 31 (1999). 2 3 4 5
  6. Instituto Litúrgico Pontificio. Manual de estudios litúrgicos: La Eucaristía (Volumen I), 128 (1999). 2 3
  7. Iglesia católica caldea, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico de las Iglesias orientales, Iglesia católica caldea (2015). 2 3 4
  8. Prefacio, Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos. Nota informativa sobre las Iglesias católicas orientales (2017), 1 (2017). 2 3 4
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