La tradición de la Iglesia de Egipto se atribuye a San Marcos Evangelista, considerado el primer obispo de Alejandría1. La Iglesia Católica Copta corresponde a la Iglesia Ortodoxa Copta en Egipto, la cual se separó de la comunión con la Iglesia en el Imperio Romano al no aceptar las enseñanzas del Concilio de Calcedonia en el año 4512.
Los primeros intentos de unión formal con Roma ocurrieron en el siglo XV. En 1442, el patriarca ortodoxo copto Juan XI envió una delegación al Concilio de Florencia, donde se concluyó una unión con Roma mediante la firma de la declaración conciliar Cantate Domino el 4 de febrero de 14422,3. Sin embargo, esta unión tuvo poco apoyo en Egipto y no tuvo un efecto práctico duradero2.
La actividad misionera católica significativa entre los coptos comenzó en el siglo XVII, con la labor de franciscanos, capuchinos y jesuitas2. En 1739, Amba Atanasio, el obispo ortodoxo copto de Jerusalén (residente en El Cairo), se hizo católico. En 1741, el Papa Benedicto XIV lo nombró Vicario Apostólico de los católicos coptos, que entonces sumaban alrededor de 2.300 fieles2. Aunque Atanasio regresó posteriormente a la Iglesia Ortodoxa Copta, la línea de Vicarios Apostólicos continuó2.
En 1824, el Papa León XII estableció un Patriarcado Católico Copto con la carta apostólica Petrus apostolorum princeps, aunque esta decisión se basó en información errónea sobre los deseos del virrey otomano de Egipto2. Por lo tanto, no se nombró ningún patriarca en ese momento, y la línea de Vicarios Apostólicos persistió2.
