La función episcopal en la doctrina católica
La Iglesia sostiene que el gobierno eclesial y la autoridad para enseñar y santificar pertenecen a los ministros ordenados. En la carta pontificia dirigida a los católicos en China, el Papa recordó que sólo los ministros sagrados, tras la formación adecuada, pueden ejercer el oficio de gobierno y enseñanza de la Iglesia, mientras los laicos realizan un ministerio eclesial auxiliar con misión canónica del obispo.
La misma carta subrayó que la comunión y la unidad forman parte esencial de la identidad católica: la propuesta de una Iglesia «independiente» de la autoridad suprema en el ámbito religioso no encaja en la doctrina católica.
Modalidades de ordenación episcopal y recepción en comunión
La disciplina y la teología católicas distinguen entre la validez sacramental de la ordenación y la plena comunión eclesial. En el compendio de la carta pontificia se explica que, aunque existen dificultades graves, la Iglesia en China no perdió el ministerio de pastores legítimos que conservaron la sucesión apostólica.
El documento describe tres situaciones. Primero, algunos obispos optaron por la consagración sin control externo indebido, buscando mantener fidelidad total al Sucesor de Pedro y la doctrina católica; la condición clandestina se presenta como una realidad no normal, que aparece únicamente ante el sufrimiento y el deseo de conservar la integridad de la fe y resistir interferencias estatales en materias internas de la Iglesia.
Segundo, otros obispos recibieron la ordenación sin el mandato pontificio, pero después solicitaron la recepción en comunión con el Sucesor de Pedro y con los demás obispos del Colegio episcopal. El Papa describió su concesión de la jurisdicción episcopal plena y legítima, teniendo en cuenta la sinceridad de los sentimientos y la complejidad del momento.
Tercero, una minoría muy pequeña no recibió la «legitimación» necesaria; el documento afirma que esos obispos deben considerarse ilegítimos, aunque pueden haber recibido una ordenación válida, siempre que se verificara la ordenación conferida por obispos válidamente ordenados y el rito católico episcopal.
En ese contexto, la Santa Sede pidió a las autoridades civiles que reconozcan a los pastores legítimos incluso para efectos civiles cuando eso resulte necesario, para que los fieles expresen su fe con libertad en la sociedad.
La cuestión de la conferencia episcopal
El compendio pontificio añade un punto eclesiológico relevante para la organización: el Colegio episcopal católico en China no puede reconocerse como conferencia episcopal por la Santa Sede, debido a la situación de los obispos clandestinos no incorporados y a la presencia de obispos que conservan una condición incompatible con la doctrina católica.