Orígenes y desarrollo colonial (1889‑1941)
Tras la ocupación italiana de Eritrea en 1889, el Vaticano estableció una Vicariato Apostólico bajo la orden de los capuchinos en 1894, y en 1930 creó una Ordinariato para los católicos de rito etíope con sede en Asmara1. Durante la ocupación italiana (1935‑1941) la actividad misionera católica se intensificó, sentando las bases para la futura estructura eclesial del país1.
Creación de la jurisdicción eclesiástica (1930‑1961)
En 1951 el Santo Padre elevó el Ordinariato de Asmara a Exarcado Apostólico, y el 9 de abril de 1961 se estableció la Arquidiócesis Metropolitana de Addis Abeba con Asmara como sede sufragina, integrando a Eritrea dentro de una estructura metropolitana que abarcaba también al norte de Etiopía1.
Independencia de Eritrea y reorganización (1993‑1995)
Con la independencia de Eritrea en 1993, las eparquías etíopes situadas en el territorio eritreo permanecieron bajo la jurisdicción del Metropolitano de Addis Abeba. En 1995 se crearon dos nuevas eparquías eritreas, Barentu y Keren, completando la actual configuración de tres diócesis en el país1.
Relaciones con el Estado y la sociedad (1990‑2000)
Desde los años noventa, los pontífices han subrayado la colaboración entre la Iglesia y el gobierno eritreo en la construcción de una sociedad basada en la dignidad humana y los derechos fundamentales. El Papa Juan Pablo II, en su visita a los diplomáticos eritrefos en 1997, resaltó el compromiso de la Iglesia con la educación, la salud y la asistencia social, y su papel como «lecho de justicia y solidaridad» en la nación2.
En 1997, el Papa destacó la creación de una Comisión de Paz y Justicia dentro de la Conferencia Episcopal para abordar cuestiones como los derechos humanos y la participación de la mujer en la vida pública3.
Posteriormente, en 2000, reiteró la necesidad de educación como inversión esencial para la democracia y el desarrollo, y pidió al Estado que garantice la libertad de conciencia y de religión como base de la convivencia pacífica4.

