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Iglesia católica etiópica

La Iglesia católica etiópica, también llamada Iglesia católica etíope o Iglesia católica de rito ge’ez, es una Iglesia oriental católica sui iuris en plena comunión con la Santa Sede. Forma parte de la tradición litúrgica alejandrina y celebra principalmente según el rito etiópico, cuyo idioma litúrgico clásico es el ge’ez. Su sede metropolitana está en Addis Abeba y su ámbito propio corresponde a Etiopía, aunque comparte tradición litúrgica, historia y vínculos pastorales con la Iglesia católica eritrea.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreIglesia católica etiópica
CategoríaLugar sagrado
DescripciónIglesia oriental católica sui iuris que celebra el rito ge’ez y tiene su sede metropolitana en Addis Abeba, Etiopía
Autoridad EclesiásticaPapa
LugarAddis Abeba
OrigenSiglo IV, cristianismo en el reino de Aksum
PaísEtiopía
TipoIglesia, Iglesia oriental católica metropolitana sui iuris, Rito ge’ez, IV

Tabla de contenido

Naturaleza eclesial

La Iglesia católica etiópica es una de las Iglesias orientales católicas. Mantiene la misma fe católica y la comunión plena con el obispo de Roma, pero conserva su patrimonio litúrgico, espiritual, teológico, disciplinar y cultural propio. La expresión sui iuris significa que posee una personalidad jurídica propia dentro de la Iglesia católica y cuenta con órganos de gobierno particulares, aunque permanece sometida a la autoridad suprema del papa.

Su rango canónico es el de Iglesia metropolitana sui iuris. Esta forma de organización está presidida por un arzobispo metropolitano y cuenta con un consejo de jerarcas. La erección, modificación territorial o supresión de una Iglesia metropolitana sui iuris corresponde a la autoridad suprema de la Iglesia, es decir, al papa o a un concilio ecuménico.1

La Iglesia católica etiópica no equivale a toda la presencia católica en Etiopía. Dentro del país existen también circunscripciones de la Iglesia latina, sobre todo vicariatos apostólicos y prefecturas apostólicas en el sur. Por tanto, conviene distinguir entre:

  • La Iglesia católica etiópica, una Iglesia oriental católica sui iuris.
  • Las circunscripciones latinas de Etiopía, que pertenecen a la Iglesia latina.
  • Las comunidades católicas de rito ge’ez, que expresan la tradición litúrgica etiópica.
  • La Iglesia ortodoxa etíope Tewahedo, que no está en comunión con Roma y pertenece a la comunión de las Iglesias ortodoxas orientales.

Las circunscripciones católicas en Etiopía tienen carácter territorial. En una misma diócesis pueden vivir fieles que participan en la tradición etiópica y fieles de tradición latina, aunque cada grupo conserve su disciplina y su forma litúrgica propia.2

Nombre y terminología

En español conviven varias denominaciones:

  • Iglesia católica etiópica, forma especialmente adecuada para distinguirla como Iglesia oriental católica.
  • Iglesia católica etíope, denominación igualmente válida y frecuente.
  • Iglesia católica de rito ge’ez, expresión que pone el acento en su tradición litúrgica.
  • Iglesia católica abisinia, denominación histórica actualmente menos precisa.

El adjetivo etiópica no significa que esta Iglesia incluya a todos los católicos de Etiopía. Designa una tradición eclesial y litúrgica vinculada históricamente a Etiopía y al antiguo reino de Aksum. Tampoco debe confundirse con la Iglesia ortodoxa etíope Tewahedo, aunque ambas comparten raíces históricas, patrimonio cultural y numerosos elementos litúrgicos.

Distinción entre rito y jurisdicción

El rito ge’ez

El rito ge’ez, también llamado rito etiópico, es una tradición litúrgica de la familia alejandrina. Su lengua clásica es el ge’ez, idioma semítico antiguo que dejó de ser lengua de comunicación ordinaria, pero continúa utilizándose en la liturgia. El ge’ez posee una extensa literatura cristiana y una escritura propia, cuyo sistema gráfico desarrolla distintas formas según la vocal asociada a cada consonante.3

La liturgia etiópica recibió influencias de las tradiciones copta, siríaca y bíblica judía, pero no constituye una simple traducción o reproducción de la liturgia copta. Su evolución produjo textos, himnos, calendarios, usos ceremoniales y formularios eucarísticos propios.4

La celebración eucarística posee un marcado carácter solemne y musical. Incluye cantos, himnos, tambores y sistros, instrumentos tradicionales que contribuyen a la identidad cultural de la celebración. La tradición conserva una colección particularmente rica de anáforas, es decir, plegarias eucarísticas. La investigación litúrgica identifica alrededor de veinte anáforas etiópicas, procedentes de diversas fuentes alejandrinas, antioquenas, siríacas y propiamente etíopes.5

El rito no determina por sí solo la Iglesia sui iuris

La palabra rito puede referirse a una tradición litúrgica, mientras que Iglesia sui iuris designa una comunidad eclesial autónoma dentro de la comunión católica. Ambas realidades están relacionadas, pero no son idénticas.

La Iglesia católica etiópica utiliza el rito ge’ez, pero la Iglesia católica eritrea también utiliza esa misma tradición litúrgica. Por ello, no resulta exacto llamar «Iglesia católica etiópica» a todas las comunidades católicas de rito ge’ez en Etiopía y Eritrea. Desde 2015, la Iglesia católica eritrea constituye una Iglesia metropolitana sui iuris distinta, aunque comparta con la Iglesia etiópica la tradición litúrgica alejandrina y el uso del ge’ez.6

La diferencia puede resumirse así:

RealidadNaturaleza
Rito ge’ezTradición litúrgica, espiritual y cultural
Iglesia católica etiópicaIglesia oriental católica metropolitana sui iuris
Iglesia católica eritreaIglesia oriental católica metropolitana sui iuris desde 2015
Iglesias latinas de EtiopíaCircunscripciones de la Iglesia latina, con liturgia romana

Orígenes del cristianismo en Etiopía

El cristianismo arraigó en Etiopía durante el siglo IV. La tradición atribuye un papel fundamental a san Frumencio, que recibió la ordenación episcopal de san Atanasio de Alejandría y evangelizó el reino de Aksum. Desde sus orígenes, la Iglesia etíope mantuvo una relación estrecha con la sede de Alejandría y con la tradición cristiana egipcia.7

El rey Ezana de Aksum abrazó el cristianismo a mediados del siglo IV, y la nueva religión adquirió una posición central en la vida pública del reino. Entre los siglos V y VI llegaron monjes procedentes de Siria, que impulsaron la evangelización, el monacato y la traducción de la Biblia y de obras patrísticas al ge’ez. Esta labor contribuyó decisivamente a la formación de la cultura cristiana etíope.7

La tradición cristiana de Etiopía conservó una identidad propia, alimentada por el monacato, la veneración de los santos, la literatura ge’ez, el calendario litúrgico y una fuerte conciencia histórica. La Iglesia etíope ortodoxa y la Iglesia católica etiópica proceden de ese mismo antiguo ámbito cristiano, aunque pertenecen a comuniones eclesiales diferentes.

Ruptura histórica con la Iglesia imperial y relación con la Iglesia ortodoxa etíope

La Iglesia etíope pertenece históricamente a la familia de las Iglesias ortodoxas orientales, que no aceptaron el Concilio de Calcedonia del año 451 en los mismos términos que las Iglesias católica, ortodoxa bizantina y otras Iglesias calcedonianas. Durante siglos, la teología occidental describió esta posición con el término «monofisita»; la terminología contemporánea prefiere hablar de Iglesias no calcedonianas u ortodoxas orientales, pues estas Iglesias rechazan la interpretación según la cual negarían la humanidad real de Cristo.

El diálogo teológico moderno ha permitido comprender mejor esta divergencia. San Juan Pablo II explicó que la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa etíope confiesan la misma fe apostólica en Cristo, aunque durante mucho tiempo emplearan formulaciones distintas para expresar el misterio de la unión de la divinidad y la humanidad en el Verbo encarnado.8

La Iglesia católica reconoce también la existencia de elementos eclesiales auténticos en la Iglesia ortodoxa etíope: la fe apostólica, los sacramentos y el ministerio fundado en la sucesión apostólica. Esta base común sustenta el diálogo ecuménico y la colaboración entre ambas comunidades.9

Primeras tentativas de unión con Roma

Los contactos entre Etiopía y la Santa Sede comenzaron mucho antes de la constitución de una jerarquía católica estable. En el siglo XV, el papa Eugenio IV envió al emperador etíope una carta, fechada el 28 de agosto de 1439, para invitarle a restablecer la unidad con la Iglesia católica. La iniciativa no produjo una unión duradera.2

Durante el siglo XVI, las invasiones musulmanas pusieron en peligro la supervivencia del reino cristiano etíope. El emperador solicitó ayuda a Portugal, y la intervención militar portuguesa culminó en la derrota de los ejércitos musulmanes en 1543. Los portugueses llegaron acompañados por misioneros jesuitas, que intentaron conducir a la Iglesia etíope a la comunión con Roma.2

El jesuita Pedro Páez desempeñó un papel destacado en esta misión. El emperador Susenyos abrazó el catolicismo y proclamó la religión católica religión oficial del Estado en 1622. En 1623, Gregorio XV nombró patriarca de la Iglesia etíope al jesuita portugués Alfonso Mendes, que llegó al país en 1626 y formalizó la unión con Roma.2

La unión fracasó pocos años después. La imposición de formas de latinización y la introducción de prácticas ajenas al patrimonio etíope provocaron una fuerte resistencia. En 1636, el sucesor de Susenyos disolvió la unión, expulsó o ejecutó a numerosos misioneros y cerró el país a la actividad católica durante aproximadamente dos siglos.2

La experiencia del siglo XVII influyó profundamente en la evolución posterior de la Iglesia católica etiópica. La Santa Sede comprendió progresivamente que la comunión católica debía respetar la tradición litúrgica y disciplinar propia de las Iglesias orientales, evitando una latinización que confundiera la unidad de la fe con la uniformidad de las formas eclesiales.

Restablecimiento de la misión católica

La actividad católica se reanudó en el siglo XIX. En 1838, los lazaristas establecieron una misión en Adua, y al año siguiente nació una prefectura apostólica bajo su dirección. En 1846, los capuchinos recibieron una segunda prefectura apostólica. Tras la ocupación italiana de Eritrea, la Santa Sede creó en 1894 un vicariato apostólico para aquella región bajo la responsabilidad de los capuchinos.2

En 1930, la Santa Sede erigió en Asmara un ordinariato para los católicos de rito etiópico en Eritrea. En 1951, creó el exarcado apostólico de Addis Abeba y elevó el ordinariato de Asmara a exarcado apostólico. Estas estructuras prepararon la organización jerárquica posterior de los católicos de tradición ge’ez.2

El 9 de abril de 1961, la Santa Sede estableció la nueva estructura eclesiástica de los católicos de rito etiópico. Addis Abeba fue elevada a archieparquía metropolitana, con sedes sufragáneas en Asmara y Adigrat. Durante décadas, las eparquías eritreas permanecieron vinculadas a la sede metropolitana de Addis Abeba, incluso después de la independencia política de Eritrea en 1993.2

En Eritrea surgieron posteriormente las eparquías de Barentu y Keren, mientras que en Etiopía se erigió la eparquía de Emdeber en 2003. La organización de las circunscripciones católicas orientales evolucionó después mediante nuevas decisiones pontificias.2

Organización actual de la Iglesia católica etiópica

La sede propia de la Iglesia católica etiópica es la archieparquía metropolitana de Addis Abeba. En el territorio etíope, las principales circunscripciones católicas de tradición etiópica comprenden:

  • Archieparquía de Addis Abeba, sede metropolitana.
  • Eparquía de Adigrat, en el norte del país.
  • Eparquía de Emdeber, en la región central.
  • Eparquía de Bahir Dar-Dessie, en el noroeste y centro-norte.

Los directorios eclesiásticos recientes registran, para 2023, 12 parroquias y 20.761 católicos en Bahir Dar-Dessie; 34 parroquias y 24.255 católicos en Adigrat; 25 parroquias y 27.290 católicos en Emdeber; y 14 parroquias y 11.150 católicos en Addis Abeba según los últimos datos disponibles para esta última circunscripción en la relación estadística consultada.

Las cifras pueden variar según el año estadístico, los criterios de registro y las modificaciones administrativas. La estructura de las Iglesias orientales católicas no posee un carácter inmutable: el papa puede erigir nuevas eparquías, modificar sus límites, trasladar sedes o alterar la categoría canónica de una circunscripción.

Separación de la Iglesia católica eritrea

La situación anterior a 2015

Después de la independencia de Eritrea en 1993, las eparquías católicas de rito ge’ez situadas en territorio eritreo continuaron dependiendo jurídicamente de la archieparquía metropolitana de Addis Abeba. La independencia política no produjo de manera inmediata una separación canónica entre la Iglesia católica etiópica y las comunidades católicas eritreas.2

Durante ese periodo, los obispos católicos de Etiopía y Eritrea formaron una única conferencia episcopal, con sede en Addis Abeba. Esta colaboración común respondía a la historia compartida, a la proximidad cultural y a la utilización del rito ge’ez en las circunscripciones orientales de ambos países.2

Erección de la Iglesia metropolitana de Asmara

El papa Francisco modificó esta situación mediante la constitución apostólica publicada en 2015. El documento separó de la archieparquía metropolitana de Addis Abeba las eparquías de Asmara, Barentu, Keren y Segheneiti, que comprendían el territorio de Eritrea. Con ese territorio, la Santa Sede constituyó la Iglesia metropolitana sui iuris de Asmara, elevando Asmara a archieparquía y convirtiendo las demás eparquías eritreas en sus sufragáneas.6

Desde entonces existen dos Iglesias orientales católicas distintas:

  • Iglesia católica etiópica, con sede metropolitana en Addis Abeba y circunscripciones en Etiopía.
  • Iglesia católica eritrea, con sede metropolitana en Asmara y circunscripciones en Eritrea.

Ambas Iglesias comparten el rito ge’ez, pero poseen jurisdicciones, territorios y estructuras canónicas propias. El uso de una misma liturgia no convierte a dos Iglesias sui iuris en una sola Iglesia.

Liturgia y espiritualidad

La celebración eucarística

La liturgia eucarística etiópica recibe el nombre tradicional de Qeddase, término relacionado con la santificación. Su estructura mantiene una relación histórica con la tradición copta, pero posee rasgos propios. El rito incluye numerosas anáforas, una amplia himnografía y una participación musical particularmente desarrollada.

Los dabtara, cantores y maestros tradicionales, han transmitido durante generaciones buena parte del patrimonio musical y poético de la Iglesia etiópica. Los cantos litúrgicos, los instrumentos ceremoniales y la organización espacial de la celebración expresan una espiritualidad marcada por la solemnidad, el simbolismo y la continuidad con el monacato antiguo.5

Calendario y ayuno

El calendario etiópico conserva un ciclo propio de fiestas y ayunos. Entre las principales celebraciones figuran la Navidad, la Epifanía o Bautismo del Señor, el Domingo de Ramos, la Semana Santa, la Ascensión, Pentecostés y la Transfiguración. También ocupan un lugar destacado las fiestas de la Virgen María y de los santos.

La tradición etiópica concede gran importancia al ayuno. Los miércoles y viernes tienen carácter penitencial, además de los periodos preparatorios de las grandes solemnidades. Entre ellos figuran el ayuno de Nínive, la Cuaresma, el ayuno de los Apóstoles y el ayuno de la Dormición o Asunción de la Virgen.10

La Iglesia católica etiópica conserva este patrimonio dentro de la comunión católica, interpretándolo de acuerdo con la doctrina y la disciplina vigentes de la Iglesia católica. La existencia de prácticas tradicionales no implica una mera conservación arqueológica: la vida litúrgica continúa desarrollándose bajo la responsabilidad de sus obispos y en comunión con la Santa Sede.

Monacato y tradición bíblica

El monacato ocupa un lugar central en la historia cristiana de Etiopía. Los monasterios contribuyeron a la evangelización, la transmisión de la Escritura, la formación del clero y la conservación de la literatura ge’ez. La espiritualidad monástica influyó también en la piedad popular, en la música sagrada y en la organización de los tiempos litúrgicos.

La literatura cristiana ge’ez incluye traducciones bíblicas, homilías, vidas de santos, textos patrísticos, himnos y obras de carácter litúrgico. Esta tradición literaria constituye uno de los elementos más valiosos del cristianismo africano antiguo.7

Relaciones con la Iglesia ortodoxa etíope

La Iglesia católica etiópica mantiene una relación ecuménica particular con la Iglesia ortodoxa etíope Tewahedo. Ambas comunidades comparten profundas raíces históricas, numerosos santos antiguos, la tradición bíblica ge’ez, formas de oración y elementos litúrgicos. La división no procede de una oposición entre cristianismo y no cristianismo, sino de una separación eclesial vinculada principalmente a la recepción de Calcedonia y a desarrollos históricos posteriores.

San Juan Pablo II exhortó a católicos y ortodoxos etíopes a superar los recuerdos de las incomprensiones pasadas y a promover relaciones basadas en el respeto, la estima y la colaboración. También reconoció que ambas Iglesias confiesan la fe apostólica en Cristo y poseen los mismos sacramentos y el ministerio arraigado en la sucesión apostólica.9

La Iglesia católica etiópica no pretende borrar la identidad de la Iglesia ortodoxa etíope. El ecumenismo busca la restauración de la plena comunión mediante la verdad, la conversión del corazón, el diálogo teológico y la cooperación cristiana, sin reducir las diferencias históricas a una rivalidad nacional o cultural.

Formación del clero y presencia en Roma

La formación sacerdotal constituye una prioridad para la Iglesia católica etiópica. Los seminaristas mayores de Etiopía reciben habitualmente formación filosófica y teológica en el Instituto Capuchino Franciscano de Filosofía y Teología de Addis Abeba. Los candidatos procedentes de Adigrat cuentan además con su propio seminario mayor.2

En Eritrea existen seminarios en Asmara y Keren, vinculados a la formación del clero de la Iglesia católica eritrea.2

La presencia etíope en Roma cuenta con una historia anterior a la creación de la Iglesia metropolitana contemporánea. En 1481, el papa Sixto IV entregó a monjes etíopes la iglesia de San Esteban de los Abisinios y favoreció la construcción de un hospicio. La comunidad monástica vinculada a este lugar impulsó los estudios etiópicos en Roma.11

En 1919, el papa Benedicto XV transformó aquel hospicio en el Pontificio Colegio Etíope, destinado a la formación de seminaristas procedentes de Etiopía y Eritrea. El colegio recibió reconocimiento pontificio en 1930 y quedó vinculado a la autoridad encargada de las Iglesias orientales.11,11

El colegio, situado en el Vaticano, representa la continuidad de los vínculos entre la Santa Sede y el cristianismo etíope. También sirve como centro de formación, convivencia y preservación de la identidad litúrgica de los católicos etíopes y eritreos.

Demografía y vida pastoral

La Iglesia católica etiópica es numéricamente minoritaria dentro del conjunto religioso de Etiopía. Su presencia histórica resulta especialmente significativa en regiones del centro, norte y noroeste del país. Las comunidades católicas combinan la celebración litúrgica, la catequesis, la formación de jóvenes, la educación, la asistencia social y la atención a poblaciones afectadas por la pobreza, las migraciones y los conflictos.

Las estadísticas recientes del directorio católico registran cuatro circunscripciones etíopes de tradición católica oriental con datos diferenciados de católicos, parroquias y clero. Adigrat destaca por el número de parroquias y sacerdotes registrados, mientras que Emdeber presenta una de las comunidades católicas más numerosas entre las circunscripciones etíopes incluidas en esos datos.

La acción pastoral se desarrolla en contextos culturales y lingüísticos diversos. Aunque el ge’ez conserva su función litúrgica, la catequesis y la evangelización utilizan también las lenguas habladas por las comunidades locales. Esta adaptación permite transmitir el contenido de la fe sin abandonar la continuidad con el patrimonio litúrgico tradicional.

Identidad católica y patrimonio africano

La Iglesia católica etiópica constituye una expresión africana, oriental y católica del cristianismo. Su identidad no procede de una simple implantación misionera occidental, sino de la inserción de la fe católica en una civilización cristiana antigua, con lengua litúrgica propia, tradición monástica, calendario particular y memoria histórica vinculada a Aksum.

La plena comunión con Roma no exige abandonar las formas culturales legítimas de la tradición etiópica. Al contrario, la naturaleza de las Iglesias orientales católicas permite que cada comunidad conserve su patrimonio propio, siempre que lo viva en armonía con la fe católica y la comunión eclesial universal.

La historia de esta Iglesia también muestra los riesgos de confundir unidad con uniformidad. La unión del siglo XVII fracasó en parte por la imposición de una latinización que no respetó suficientemente la tradición local. La organización contemporánea de la Iglesia católica etiópica responde a un modelo distinto: comunión doctrinal y sacramental con Roma junto con la conservación de la liturgia ge’ez, la espiritualidad oriental y la identidad cultural etíope.

Importancia histórica y eclesiológica

La Iglesia católica etiópica ocupa un lugar singular en la historia del catolicismo por varias razones:

  • Representa una de las antiguas tradiciones cristianas africanas en plena comunión con Roma.
  • Conserva una liturgia propia en una lengua clásica africana.
  • Mantiene vínculos históricos con la tradición alejandrina y copta.
  • Comparte con la Iglesia católica eritrea un patrimonio litúrgico común, aunque ambas constituyan Iglesias sui iuris distintas.
  • Participa en el diálogo ecuménico con la Iglesia ortodoxa etíope Tewahedo.
  • Aporta a la Iglesia universal una rica tradición bíblica, monástica, musical y espiritual.

La Iglesia católica etiópica no debe entenderse como una variante local de la Iglesia latina, ni como una simple rama católica de la Iglesia ortodoxa etíope. Constituye una Iglesia oriental católica propia, con estructura canónica, patrimonio litúrgico y trayectoria histórica diferenciados.

Conclusión

La Iglesia católica etiópica es una Iglesia metropolitana oriental sui iuris que vive la comunión católica desde la tradición cristiana de Etiopía. Su liturgia ge’ez, su herencia alejandrina, su monacato, su literatura sagrada y su identidad africana forman un patrimonio inseparable de su vocación eclesial.

La separación canónica de las eparquías eritreas en 2015 confirmó una distinción decisiva: Etiopía y Eritrea comparten el rito ge’ez, pero pertenecen actualmente a Iglesias católicas metropolitanas sui iuris diferentes. Esta precisión permite comprender correctamente la organización de las Iglesias orientales católicas y evita confundir la tradición litúrgica con la jurisdicción eclesiástica.

Citas y referencias

  1. Iglesias metropolitanas sui iuris, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico del Oriente cristiano, Iglesias metropolitanas sui iuris (2015).
  2. Iglesia católica etíope, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico del Oriente cristiano, Iglesia católica etíope (2015). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
  3. Gé‘éz, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico del Oriente cristiano, Gé‘éz (2015).
  4. B4. La Iglesia armenia, Instituto Pontificio Litúrgico. Manual de estudios litúrgicos: La Eucaristía (Volumen I), 132 (1999).
  5. II. La familia antioquena o siríaca occidental, Instituto Pontificio Litúrgico. Manual de estudios litúrgicos: La Eucaristía (Volumen I), 24 (1999). 2
  6. III, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Número 3, 2015, 10 (2015). 2
  7. Iglesia ortodoxa tewahedo etíope, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico del Oriente cristiano, Iglesia ortodoxa tewahedo etíope (2015). 2 3
  8. Papa Juan Pablo II. A Su Santidad Abuna Paulos, Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Etíope (11 de junio de 1993) - Discurso, 2 (1993).
  9. Papa Juan Pablo II. A los Obispos de Etiopía y Eritrea en su visita ad Limina (4 de octubre de 1993) - Discurso, 7 (1993). 2
  10. Etiopía, Enciclopedia Católica, Etiopía (1913).
  11. Colegio etíope, pontificio, en el Vaticano, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico del Oriente cristiano, Colegio etíope, pontificio, en el Vaticano (2015). 2 3
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