Primeras uniones y origen
Durante la Reforma protestante, gran parte de la nobleza magiar adoptó el calvinismo, mientras la Contrarreforma buscó reconducirla al catolicismo romano y, simultáneamente, promover la unión de los ortodoxos con la Santa Sede. Así se produjeron una serie de uniones que dieron origen a las actuales Iglesias greco‑católicas de la región: la unión de Križevci (1611), la de Užgorod (1646) y la de Alba Julia (1698)1. Estas alianzas permitieron la creación de comunidades que conservaban el rito bizantino pero estaban en plena comunión con el Papa.
Creación de la dióspora de Hajdúdorog
El crecimiento de la población magiar‑hablante greco‑católica llevó a la fundación de la diócesis de Hajdúdorog en 1912 mediante la bula Christifideles graeci. El objetivo era atender a los fieles que ya no comprendían el eslavo eclesiástico y que deseaban celebrar la liturgia en su lengua materna, a pesar de la oposición de los eslavos y rumanos1. La nueva diócesis se constituyó con 162 parroquias, extraídas de las diócesis preexistentes de Mukačevo, Prešov, Făgăraș, Oradea, Gherla y la parroquia greco‑católica de Budapest1.

