Definición
La expresión iglesia no denominacional describe una comunidad cristiana que evita identificarse oficialmente con una denominación determinada. Habitualmente, estas comunidades emplean nombres propios y desarrollan su vida interna sin una autoridad confesional común que las vincule jurídicamente con otras congregaciones.
El término no equivale necesariamente a «sin doctrina», «sin organización» o «sin tradición». Una comunidad no denominacional puede mantener una confesión de fe definida, una forma estable de culto, pastores o ministros, normas internas y vínculos con otras comunidades semejantes. La ausencia de adscripción denominacional indica, ante todo, una autonomía institucional.
Diferencia entre autonomía y ausencia de identidad
La identidad de una comunidad no denominacional suele construirse alrededor de varios elementos:
- La profesión de fe en Jesucristo.
- La lectura y predicación de la Sagrada Escritura.
- El bautismo.
- La celebración comunitaria.
- La evangelización.
- La autonomía de la congregación local.
- Una estructura pastoral propia.
No todas las comunidades que reciben esta denominación comparten las mismas creencias. Entre ellas pueden existir diferencias importantes sobre el bautismo, la Eucaristía, el ministerio cristiano, la autoridad doctrinal, la liturgia, la moral y la estructura de la Iglesia. Juan Pablo II observó que las comunidades cristianas nacidas de la Reforma presentan una gran diversidad de origen, doctrina y vida espiritual, hasta el punto de que resulta difícil describirlas con precisión como un conjunto homogéneo.1
