Reforma de León XIII (1897)
Con la Constitución Officiorum ac munerum (1897), León XIII modernizó el Índice, simplificando las reglas y adaptándolas a las circunstancias contemporáneas. Se mantuvo la autoridad de la Congregación del Índice, pero se introdujeron disposiciones para una mayor flexibilidad en la corrección de obras censuradas.
Cambios del siglo XX
En 1908, el papa Pío X reorganizó la Curia, manteniendo la función de la Congregación del Índice pero con una mayor atención a la defensa de la fe mediante la corrección más que la mera condena. Posteriormente, el Concilio Vaticano II y la reforma de la Congregación para la Doctrina de la Fe llevaron a una reevaluación del papel del Índice.
Notificación de 1966
El cardenal Alfredo Ottaviani, pro-prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, declaró que, aunque el Índice había perdido su fuerza jurídica, su valor moral seguía vigente como recordatorio de que los libros dañinos para la fe y la moral debían evitarse.
Supresión oficial (1966‑1969)
El Decreto de 15 de noviembre de 1966 abrogó los cánones que imponían la excomunión por leer o poseer libros del Índice, y la constitución Pastor bonus (1988) confirmó la desaparición del Índice como instrumento legal de censura. Desde entonces, la Iglesia confía en la guía de los obispos y en la enseñanza doctrinal para orientar a los fieles respecto a la literatura adecuada,.