Los «Evangelios de la infancia» de Mateo y Lucas, aunque distintos en sus detalles, presentan convergencias significativas sobre la identidad y misión de Jesús,.
En el Evangelio de Mateo
Mateo comienza su Evangelio con una genealogía de Jesús (Mt 1,1-17), que difiere de la presentada por Lucas. La anunciación de la concepción de Jesús por obra del Espíritu Santo se le hace a José (Mt 1,18-25). Jesús nace en Belén de Judea (Mt 2,1). Los Magos, guiados por una estrella, visitan al niño Jesús, sin conocer la amenaza del rey Herodes (Mt 2,1-11),. Advertidos en sueños, los Magos regresan a su país por otro camino (Mt 2,12). Un ángel del Señor advierte a José en sueños, y este huye a Egipto con el niño y su madre para protegerlo de la masacre de los inocentes ordenada por Herodes (Mt 2,13-18),. Después de la muerte de Herodes, José, María y el niño regresan a su país y se establecen en Nazaret, donde Jesús crece (Mt 2,19-23),.
Mateo presenta a Jesús como el Hijo de Dios (Mt 2,15), en quien Dios está presente, y a quien corresponde el nombre de «Emmanuel» (Dios-con-nosotros) (Mt 1,23). El nombre de Jesús, comunicado por un ángel, expresa el programa de su misión salvífica: «él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mt 1,21),. Jesús es el ungido de la casa de David (el Cristo) (Mt 1,1.16.17.18; 2,4), quien será el pastor de su pueblo Israel (Mt 2,6).
En el Evangelio de Lucas
Lucas inicia su relato con la anunciación a Zacarías sobre el nacimiento de Juan el Bautista, seguida de la anunciación a María (Lc 1,5-38),. María y José residen en Nazaret (Lc 1,26), y debido al censo de Quirino, se dirigen a Belén (Lc 2,1-5), donde Jesús nace (Lc 2,6-7). Los pastores son visitados por un ángel del Señor que les anuncia el nacimiento de Jesús (Lc 2,8-20).
A los ocho días de su nacimiento, Jesús fue circuncidado y se le dio el nombre de Jesús, tal como había sido indicado por el ángel,. Cuarenta días después de su nacimiento, Jesús es presentado en el Templo de Jerusalén, conforme a las prescripciones de la Ley (Lc 2,22-35),,. Allí es acogido por Simeón y Ana, quienes profetizan sobre su futuro mesiánico,,. Simeón lo bendice y profetiza que Jesús será «luz para revelación a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel» (Lc 2,29-32).
El Evangelio de Lucas concluye la infancia de Jesús con el episodio de su hallazgo en el Templo a los doce años (Lc 2,41-50),,. Sus padres, María y José, acudían anualmente a Jerusalén para la fiesta de la Pascua,. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron de nuevo a Jerusalén. Al regresar, el niño Jesús se quedó en el Templo sin que sus padres lo supieran. Después de tres días de búsqueda, lo encontraron «sentado en medio de los doctores, escuchándolos y preguntándoles»,. Todos los que le oían se asombraban de su inteligencia y de sus respuestas. A la preocupación de María y José, Jesús respondió: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?» (Lc 2,49),. Sus padres no comprendieron estas palabras.
Después de este evento, Jesús regresó con ellos a Nazaret y les estaba sujeto (Lc 2,51). Lucas resume este período de «vida oculta» afirmando que Jesús «crecía en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres» (Lc 2,52),,. Este crecimiento real y humano de Jesús ocurrió bajo la acción del Espíritu Santo, en el misterio silencioso de Nazaret.