Qué es la eugenesia y por qué preocupa a la Iglesia
La Iglesia ha considerado con atención la eugenesia entendida como un intento de «mejorar» el patrimonio hereditario mediante selección. En la reflexión clásica se explica que la eugenesia, en su enfoque, busca «mejorar o perjudicar» las cualidades raciales (físicas o mentales) de generaciones futuras mediante agencias bajo control social, distinguiendo entre herencia y ambiente.
El punto más profundo es el contraste de fines: la enseñanza católica afirma que el fin del hombre es la vida eterna, mientras que ciertas corrientes eugenésicas ponen el objetivo final en el valor cívico. De ahí se sigue una diferencia decisiva: la Iglesia busca que la cultura corporal y mental quede subordinada a la moral, mientras que una eugenesia moderna tiende a invertir la relación y a subordinar la moral a la «producción» de rasgos deseados.
Propuestas eugenésicas y límites morales
Al tratar medidas de esterilización o segregación, se reconoce que la cuestión moral es grave. Se afirma que ciertas operaciones, aun si no fueran «graves» en sí mismas en términos médicos, serían graves por sus efectos morales; además se señala que la esterilización no se presenta como remedio frente a la concupiscencia y que, aun en la hipótesis de un beneficio preventivo, la mutilación no podría permitirse como medio para evitar tentaciones.
En el pensamiento eclesial se manifiesta que el criterio moral exige que no se avance hacia prácticas que abran la puerta a desórdenes más graves, y que el valor de la persona no puede quedar subordinado a criterios biológicos de «aptitud» definidos por una cultura.,