Orígenes familiares
Isaac, hijo de Abraham, y su esposa Rebeca fueron los progenitores de los gemelos Esaú y Jacob. Según el relato bíblico, Esaú nació primero, cubierto de vello, mientras que Jacob llegó al mundo agarrando el talón de su hermano, de donde proviene su nombre que significa «suplantador»1. La diferencia de carácter entre ambos quedó patente desde la infancia: Esaú se mostró como un hábil cazador y hombre del campo, mientras que Jacob era más casero y contemplativo2.

