El nombre Jacob significa «suplantador» o «el que agarra por el talón», una denominación que refleja las circunstancias de su nacimiento y sus acciones iniciales1,5. Desde su concepción, hubo una rivalidad entre Jacob y su hermano mellizo, Esaú, que se manifestó incluso antes de nacer3,1. Esaú fue el primogénito, pero Jacob nació agarrando el talón de su hermano5.
La astucia de Jacob se hizo evidente en su juventud. Aprovechando la impulsividad de Esaú, Jacob le compró su derecho de primogenitura por un plato de lentejas1. Más tarde, mediante un engaño orquestado por su madre Rebeca, Jacob obtuvo la bendición de su padre Isaac, la cual estaba destinada a Esaú3,1. Esta serie de estratagemas llevó a Jacob a huir de la ira vengativa de su hermano y buscar refugio en Harán, la morada de su tío materno Labán1,6.

