Cornelio Jansen y el Augustinus
El jansenismo toma su nombre de Cornelio Jansen, obispo de Ypres. Jansen dedicó un gran esfuerzo a una obra monumental destinada a recuperar con fidelidad la doctrina de san Agustín sobre la gracia, especialmente frente a las disputas sobre el papel de la libertad humana en la salvación. El Augustinus se publicó después de su muerte y funcionó como núcleo doctrinal del movimiento.1,2
Port-Royal y el «frente organizado»
La controversia se consolidó en torno a medios teológicos y espirituales asociados con Port-Royal, donde figuras influyentes articularon con mayor claridad el programa jansenista. Antoine Arnauld (y el entorno de Port-Royal) ayudó a organizar la defensa de la línea jansenista como frente doctrinal, mientras que el movimiento se extendió y adoptó diversas formas a lo largo del tiempo.2,1,5
Un clima de conflicto teológico y eclesial
El jansenismo creció en un contexto de intensa polémica sobre la gracia y también sobre la disciplina penitencial. Algunos jansenistas chocaron con los jesuitas, entre otros motivos, por el modo de administrar el sacramento de la penitencia, acusándolos de excesiva laxitud vinculada al probabilismo; los jansenistas defendieron mayor severidad y penitencias más estrictas.6



