La Compañía de Jesús ha sido un actor clave en la vida de la Iglesia durante más de cuatro siglos, destacándose en diversos campos del apostolado, las misiones, la ciencia, la educación y la pastoral,.
Educación
La Compañía de Jesús fue la primera orden religiosa que estableció la educación como un apostolado central en sus Constituciones. La formación cultural y teológica de los jóvenes fue una preocupación primordial para San Ignacio, lo que llevó a la fundación de numerosos colegios que alcanzaron fama internacional por su alto nivel científico y un programa de estudios que sirvió de modelo para otras instituciones. Las instituciones educativas jesuitas se esfuerzan por ofrecer una enseñanza altamente cualificada, preparando a los estudiantes para sus futuras profesiones y, al mismo tiempo, profundizando en el conocimiento del mensaje cristiano. Su objetivo es formar a individuos de «auténtico prestigio por su doctrina, preparados para desempeñar las funciones más importantes en la sociedad y testigos de la fe en el mundo». Las universidades jesuitas están llamadas a ser «Centros académicos católicos» que participan en la misión evangelizadora de la Iglesia, garantizando y promoviendo la «reflexión razonada y sistemática sobre la fe» y el diálogo con las instituciones culturales de la época,.
Misiones
Desde sus inicios, las labores misioneras de los Jesuitas entre los pueblos paganos de la India, Japón, China, Canadá, América Central y del Sur fueron tan importantes como su actividad en países cristianos. San Ignacio inicialmente pensó en la conversión de los musulmanes. Los primeros Jesuitas fueron enviados a tierras paganas o a países católicos, y solo a petición especial del Papa a países protestantes, como Alemania, cuna de la Reforma.
Contrarreforma
Los Jesuitas desempeñaron un papel fundamental en la Contrarreforma, siendo los principales instrumentos para la reconquista de el sur y el oeste de Alemania y Austria para la Iglesia, así como para la preservación de la fe católica en Francia y otros países.
Otros Ministerios
El ministerio de la Compañía es amplio e incluye:
Predicación y enseñanza del catecismo, especialmente a niños.
Administración de los sacramentos, en particular la penitencia y la Eucaristía.
Conducción de misiones parroquiales siguiendo la línea de los Ejercicios Espirituales.
Dirección de retiros en casas de retiro, seminarios o conventos.
Cuidado de parroquias o iglesias colegiales.
Organización de confraternidades piadosas, sodalidades, uniones de oración y asociaciones de la Buena Muerte.
Escritura de libros, folletos y artículos periódicos.
En todas estas funciones, los Jesuitas siguen el Rito Romano y se rigen por reglas cuidadosamente elaboradas por las congregaciones generales o por los generales de la orden.