Contexto del siglo I y la expansión del cristianismo
Tras la muerte de Jesús, la predicación apostólica se dirigió inicialmente a judíos y samaritanos. Con la conversión de gentiles en Antioquía, surgieron tensiones respecto a si los nuevos creyentes debían adoptar las costumbres judías, como la circuncisión y la observancia de los mandamientos ceremoniales1.
El término «judaizadores» en la tradición católica
El Catholic Encyclopedia define a los judaizantes como «una parte de los cristianos judíos que sostenían que la circuncisión y la observancia de la Ley mosaica eran necesarias para la salvación y que, por consiguiente, debían imponerse a los conversos gentiles»1. El término proviene del griego Ioudaizo (adoptar costumbres judías) y se emplea en la exégesis católica para describir esta corriente temprana.
