La localidad llamada Belén constituye el principal problema histórico y geográfico relacionado con Ibzán. La Biblia conoce al menos dos lugares con ese nombre:
- Belén de Judá, al sur de Jerusalén.
- Belén del territorio de Zabulón, en Galilea.
La segunda localidad aparece en la descripción territorial de Josué como una de las ciudades asignadas a la tribu de Zabulón. La tradición geográfica la sitúa en Galilea, cerca de Nazaret y de Séforis. El territorio de Zabulón comprendía zonas de la Baja Galilea y estaba relacionado con rutas importantes de comunicación entre la costa mediterránea y el lago de Genesaret.,
Belén de Zabulón
Muchos comentaristas modernos han identificado el Belén de Ibzán con el pequeño asentamiento galileo perteneciente a Zabulón. Esta interpretación encaja con varios elementos del contexto inmediato:
- El sucesor de Ibzán, Elón, recibe expresamente el calificativo de «zabulonita».
- Jueces 12 presenta a los dirigentes de la región septentrional dentro de una sucesión geográfica próxima.
- Josué menciona un Belén dentro del territorio zabulonita.,,
El Belén galileo era una población pequeña y de importancia limitada. Su ubicación, al noroeste de Nazaret y al suroeste de Séforis, corresponde al marco septentrional que favorece la identificación con Ibzán.
Belén de Judá
Otra tradición, especialmente vinculada a autores antiguos, identificó a Ibzán con Belén de Judá. Esta ciudad poseía una relevancia mucho mayor dentro de la historia bíblica. Allí nació David y allí sitúan los Evangelios el nacimiento de Jesucristo. La tradición cristiana relaciona además Belén de Judá con las profecías mesiánicas de Miqueas y con la descendencia davídica de Jesús.,
Belén de Judá se encontraba aproximadamente a cinco millas al sur de Jerusalén, en el camino hacia Hebrón. Su importancia bíblica procede de su relación con David y, ante todo, con el nacimiento del Señor. Por esa razón, el nombre «Belén» puede provocar una asociación inmediata con la ciudad de David, aunque el pasaje sobre Ibzán no resuelve por sí mismo cuál de las dos localidades tenía en mente.
Ibzán y la ciudad de David
Ibzán no debe confundirse automáticamente con David ni con la tradición de Belén como lugar del nacimiento de Jesús. El Libro de los Jueces llama a Ibzán «de Belén», pero no lo relaciona con David, con su linaje ni con la profecía mesiánica.
La Belén de Judá alcanzó una importancia singular por David y por Jesucristo. La teología cristiana reconoce en Jesús al Mesías descendiente de David, y la tradición evangélica vincula su nacimiento con Belén de Judá. Sin embargo, esa significación posterior no demuestra que la localidad de Ibzán fuera necesariamente la misma.,
La posibilidad de que Ibzán procediera del Belén de Zabulón evita trasladar automáticamente al relato de Jueces 12 todos los atributos religiosos y dinásticos asociados a Belén de Judá.