El Sanedrín en la época de Jesús
El Sanedrín era la suprema asamblea judicial y legislativa del pueblo judío. Según la Enciclopedia Católica, estaba compuesto por setenta‑y‑uno miembros, presidido por el sumo sacerdote, y tenía competencia en asuntos religiosos y civiles que no estaban reservados a la autoridad romana2. Su jurisdicción abarcaba los once toparquías de Judea y, de facto, era reconocido por los judíos de todo el mundo2. Sin embargo, la capacidad del Sanedrín para imponer la pena capital estaba en disputa; la frase de los judíos en Juan 18, 31 —«No nos es lícito matar a nadie»— sugiere que, al tiempo de Jesús, la sentencia de muerte requería la autorización del procurador romano2.
La autoridad romana y el procurador Poncio Pilato
Tras la anexión de Judea al Imperio romano (A.D. 6), la administración quedó a cargo de procuradores. Poncio Pilato, nombrado por el emperador Tiberio, ejercía una autoridad judicial suprema y, además, la responsabilidad de mantener el orden público y la recaudación tributaria3. Su residencia estaba en Cesárea, pero acudía a Jerusalén durante las fiestas para evitar disturbios, como ocurrió en la Semana Santa de la crucifixión3. Pilato es descrito por la Iglesia como un hombre que, aunque «conocía la verdad», cedió fácilmente a la presión de los que buscaban su propio interés3.

