Infancia y formación
Kiko Argüello nació el 9 de enero de 1939 en León, España, en una familia católica de clase media. Desde joven mostró inclinaciones artísticas, influido por el ambiente cultural de la posguerra española. En 1958 se trasladó a Madrid para ingresar en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, donde se formó como pintor. Durante estos años, Argüello vivió una etapa de búsqueda espiritual e intelectual, marcada por lecturas de autores como Kierkegaard y un contacto con el existencialismo, que le llevaron a cuestionar su fe inicial.
Su vida cambió drásticamente en la década de 1960, cuando experimentó una conversión profunda. Tras abandonar temporalmente los estudios artísticos, se involucró en movimientos de renovación eclesial, influido por el Concilio Vaticano II (1962-1965). En 1964, Argüello partió hacia Roma, donde trabajó como obrero en las barriadas periféricas, como Palombara Sabina y Torre Spaccata. Allí, entre inmigrantes y marginados, comenzó a predicar el Evangelio de manera sencilla, centrado en el anuncio del kerigma –la proclamación de Cristo muerto y resucitado–.
Encuentro con Carmen Hernández y fundación del Camino
En Roma, Argüello conoció a Carmen Hernández, una misionera española con formación en teología bíblica y liturgia. Juntos, en 1964, iniciaron catequesis informales en las periferias urbanas, dirigidas a personas alejadas de la Iglesia. Este esfuerzo dio origen al Camino Neocatecumenal, un itinerario de iniciación cristiana para adultos bautizados, inspirado en los catecumenados de la Iglesia primitiva y adaptado al contexto posconciliar.
El nombre «Neocatecumenal» evoca el catecumenado antiguo, pero como un «nuevo» camino post-bautismal, enfatizando la redescubrimiento de la gracia bautismal en la vida cotidiana. Argüello y Hernández desarrollaron un método catequético basado en la escucha de la Palabra de Dios, la celebración eucarística comunitaria y la convivencia en pequeñas comunidades parroquiales. Su enfoque radical evangélico –"dar la vida» como Cristo– atrajo rápidamente a jóvenes y familias, fomentando un estilo de vida austero y misionero.

