La enciclopedia católica en español

Kyriale

El Kyriale es el repertorio litúrgico que reúne cantos del ordinario de la misa, en especial sus melodías gregorianas. Organiza distintas composiciones para textos que permanecen, en buena medida, iguales de una celebración a otra -como el Kyrie, el Gloria, el Credo, el Sanctus y el Agnus Dei- y permite escoger entre diversas formas musicales según las circunstancias litúrgicas.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreKyriale
CategoríaMúsica sacra
DescripciónColección de melodías para el ordinario de la misa, organizado en ciclos identificados por el Kyrie. Repertorio litúrgico que reúne cantos del ordinario de la misa, en especial sus melodías gregorianas
HistoriaEntró en la misa romana durante la Antigüedad tardía, con testimonios como el Concilio de Vaison en 529 y documentos del papa Gregorio I en 598.
ImportanciaConserva y ordena un repertorio de música sacra asociado al ordinario de la misa y ayuda a integrar el canto en la acción litúrgica.
Tema
Uso LitúrgicoOfrece un repertorio musical para las partes del ordinario como el Kyrie, el Gloria, el Credo, el Sanctus y el Agnus Dei.

Tabla de contenido

Definición y función

El nombre Kyriale procede del Kyrie, la invocación griega «Kyrie eleison» -«Señor, ten piedad»- que abre muchas de las composiciones de este repertorio. En sentido propio, el Kyriale no es un único canto, sino una colección de melodías para el ordinario de la misa. Una edición histórica del repertorio gregoriano lo describe como un volumen independiente que contiene los cantos del ordinario y reúne diversas misas, cada una identificada por el Kyrie con que comienza.1,2

El ordinario comprende las partes cantadas cuyo texto no cambia según el día litúrgico, a diferencia de los cantos propios, cuyos textos varían de acuerdo con la celebración. Entre sus piezas principales figuran el Kyrie, el Gloria, el Credo, el Sanctus y el Agnus Dei. El repertorio del Kyriale reúne melodías para esos textos y, en algunas ediciones, otros cantos vinculados a la misa.1,3

El libro no contiene la misa completa ni reemplaza al misal o al gradual. Su cometido consiste en ofrecer un repertorio musical para determinadas partes del ordinario, en particular para el canto gregoriano. Las ediciones históricas presentan las melodías en notación musical y agrupan los cantos en ciclos o «misas»; el nombre de cada ciclo suele proceder de las primeras palabras de su Kyrie.1,3

El Kyrie en la celebración

El Kyrie es una aclamación dirigida al Señor y una súplica por su misericordia. En el rito romano actual, corresponde cantarlo o recitarlo después del acto penitencial, salvo que ya forme parte de ese acto. La norma litúrgica prevé la participación del pueblo junto con el coro o el cantor; cada aclamación suele repetirse dos veces, aunque la música, la lengua u otras circunstancias pueden justificar más repeticiones.4

La forma habitual alterna las invocaciones Kyrie eleison, Christe eleison y Kyrie eleison. En la misa cantada, el coro, el cantor y la asamblea pueden alternar las frases, o el pueblo puede responder a quien las inicia. La estructura conserva así el carácter litánico del canto: una sucesión de invocaciones y respuestas en la que participa la comunidad reunida.5,6

La disposición actual no debe confundirse con todas las formas históricas del canto. Los libros antiguos suelen presentar nueve invocaciones, agrupadas en tres series de Kyrie, Christe y Kyrie. La normativa romana actual, en cambio, establece como regla la repetición doble de cada aclamación, con posibilidad de ampliarla por motivos musicales o pastorales.7,4

El Kyrie ocupa un lugar dentro de los ritos iniciales: prepara a la asamblea para la liturgia de la Palabra y la celebración eucarística. Si el acto penitencial ya incorpora el Kyrie, no corresponde añadirlo de nuevo como unidad independiente. Esta disposición evita repetir sin motivo el mismo elemento y permite que el rito conserve su forma propia.8,4

Historia del repertorio

El Kyrie entró en la misa romana durante la Antigüedad tardía. El Concilio de Vaison, celebrado en 529, ofrece un testimonio temprano de su presencia; una carta del papa Gregorio I, escrita en 598, documenta su recitación alternada entre el clero y el pueblo y menciona que la invocación Christe eleison caracterizaba la práctica romana. Los antiguos ordines romanos regularon el número de invocaciones, que llegó a fijarse en nueve.7

El origen preciso del Kyrie en la liturgia romana no está completamente establecido. Entre las hipótesis históricas figuran su relación con letanías procesionales y con antiguas intercesiones. Estas propuestas intentan explicar cómo una invocación repetida llegó a ocupar un lugar estable en la misa; no permiten, sin embargo, reducir el canto a una única función o a un origen demostrado.8

Con el desarrollo de la música litúrgica, los cantos del ordinario recibieron melodías de distinta extensión y complejidad. Algunas melodías del Kyrie se asociaron en la Edad Media con textos añadidos, llamados tropos, que se intercalaban en las invocaciones o adaptaban las palabras a la música. La edición del Misal de Pío V abolió esas interpolaciones, y el repertorio posterior conservó el texto litúrgico sin ellas.2,3

La organización del repertorio en «misas» permitió reunir en un mismo ciclo melodías para varias partes del ordinario. Aunque distintas composiciones recibieran asignaciones tradicionales para determinadas celebraciones, la edición vaticana histórica autorizaba escoger cantos de un ciclo para otra misa, de acuerdo con el carácter y la solemnidad de la celebración. Por tanto, las denominaciones y asignaciones servían como orientación, no siempre como una obligación de uso exclusivo.1,2

Organización y uso musical

El Kyriale facilita la consulta de los cantos del ordinario y su preparación por parte de cantores, coros y comunidades. La estructura por ciclos hace posible localizar con rapidez una melodía para el Kyrie y las demás piezas asociadas a ella. Algunas ediciones incorporan además cantos de libre elección, lo que ofrece alternativas para distintos grados de solemnidad o capacidad musical.1,2

La flexibilidad de selección no significa que las piezas litúrgicas carezcan de unidad. Los cantos deben respetar el texto y su sentido: el Kyrie es una súplica y aclamación dirigida al Señor, no un espacio para introducir explicaciones extensas ajenas a su forma. En las modalidades con invocaciones adicionales, estas deben mantener el carácter de alabanza a la misericordia de Cristo y conducir a la respuesta de la asamblea.6,4

La música también debe favorecer la participación de los fieles. La forma litánica del Kyrie pide que la asamblea tenga una parte audible, ya sea cantando las respuestas o alternando con el coro o el cantor. Una interpretación que reserve todo el canto a los músicos no refleja esa participación ordinaria prevista para la aclamación.9,6

Importancia litúrgica

El Kyriale conserva y ordena un repertorio de música sacra asociado al ordinario de la misa. Su valor no reside solo en transmitir melodías antiguas: ayuda a integrar el canto en la acción litúrgica y a dar expresión musical a textos compartidos por toda la Iglesia. La diversidad de melodías permite que una misma aclamación adopte formas musicales distintas sin alterar su texto ni su función.1,4

En particular, el Kyrie expresa simultáneamente confianza y petición. La asamblea aclama al Señor y pide su misericordia mediante una forma breve, repetida y comunitaria. Por eso el Kyriale no es solo un repertorio para especialistas: sus cantos están destinados a servir a la celebración y a la oración de la comunidad, con la participación del pueblo cuando la forma musical lo permite.4,6

Citas y referencias

  1. Música de la Misa, Enciclopedia Católica, Music of the Mass (1913). 2 3 4 5 6
  2. Kyrie eleison, Enciclopedia Católica, Kyrie Eleison (1913). 2 3 4
  3. Canto llano, Enciclopedia Católica, Plain Chant (1913). 2 3
  4. Capítulo II. La estructura de la Misa, sus elementos y sus partes - III. Las partes individuales de la Misa - A. Los ritos iniciales - El kyrie eleison, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Instrucción General del Misal Romano, 52 (2003). 2 3 4 5 6
  5. Kyrie, Santa Sede. Misal Romano, 545 (1975).
  6. B5. Señor, ten piedad, Instituto Litúrgico Pontificio. Manual de Estudios Litúrgicos: La Eucaristía (Volumen III), 226 (1999). 2 3 4
  7. B1. La introducción del kyrie eleison, Instituto Litúrgico Pontificio. Manual de Estudios Litúrgicos: La Eucaristía (Volumen III), 129 (1999). 2
  8. Instituto Litúrgico Pontificio. Manual de Estudios Litúrgicos: La Eucaristía (Volumen III), 158 (1999). 2
  9. B6. Gloria a Dios, Instituto Litúrgico Pontificio. Manual de Estudios Litúrgicos: La Eucaristía (Volumen III), 227 (1999).
Modificado el 4 de noviembre de 2026 • FideScore™ 9.00 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/pgmqf2m7b

Logo Wikitólica
Autor:
Artículo supervisado por el Comité editorial de Wikitólica. Las afirmaciones del artículo están basadas y contrastadas usando fuentes catolicas: escritos patrísticos, de santos, artículos teológicos, documentos históricos, actas de concilios, encíclicas, fuentes magisteriales y documentos oficiales de la Iglesia. Proceso editorial →