Wikitólica

La enciclopedia y wiki católica en español

Cruz

La estrella de Belén

La estrella de Belén
Estrella de Belén. Dominio Público.

La estrella de Belén es un fenómeno celestial descrito en el Evangelio de Mateo (2,1-12) que guió a los Magos de Oriente hasta el lugar del nacimiento de Jesucristo en Belén. Según la tradición católica, no se trata de una estrella ordinaria del firmamento, sino de una manifestación providencial de Dios, creada especialmente o dotada de movimiento inteligente para señalar al Rey de los judíos. Este suceso, central en la solemnidad de la Epifanía del Señor, simboliza la luz de la fe que ilumina a los gentiles y rechaza cualquier interpretación astrológica fatalista, enfatizando la libertad humana y la gracia divina. Las interpretaciones patrísticas y escolásticas, como las de San Tomás de Aquino, destacan su naturaleza milagrosa y su rol en la manifestación universal de Cristo.

Tabla de contenido

Narrativa bíblica

El relato evangélico sitúa la aparición de la estrella en el contexto de la infancia de Jesús. Los Magos, procedentes de Oriente, llegan a Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en Oriente y venimos a adorarlo» (Mt 2,2). Herodes el Grande, perturbado, consulta a los sumos sacerdotes y escribas, quienes citan la profecía de Miqueas: «Y tú, Belén Efrata, pequeña entre los clanes de Judá, de ti me saldrá el que ha de ser gobernante en Israel» (Mi 5,1). Tras salir de Jerusalén, la estrella reaparece: «La estrella que habían visto en Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño» (Mt 2,9). Al verla, los Magos experimentan una gran alegría y entran en la casa para adorar al Niño con regalos de oro, incienso y mirra (Mt 2,10-11).1,2

Este episodio marca la primera manifestación de Jesús a los gentiles, contrastando con la incredulidad de los judíos y la malicia de Herodes. La estrella actúa como guía divina, ocultándose en Jerusalén —donde reina el mal— y reanudando su curso hacia Belén, simbolizando la preferencia de Dios por los humildes.

Naturaleza de la estrella

No pertenece al sistema celeste ordinario

La tradición católica, sustentada en los Padres de la Iglesia y teólogos escolásticos, afirma que la estrella no era un astro natural del cielo. San Juan Crisóstomo argumenta que su comportamiento desafía las leyes astronómicas: se mueve de norte a sur (de Persia a Judea), aparece de día, se oculta y reaparece selectivamente, y se detiene precisamente sobre la casa del Niño, lo que implica una proximidad terrenal imposible para una estrella fija.3 San Agustín la describe como «extraña a los cielos», no sujeta al curso creador desde el principio del mundo.4

San Tomás de Aquino, en la Summa Theologiae (III, q. 36, a. 7), enumera cinco razones concluyentes:

Estas propiedades la distinguen de cometas o planetas, que tampoco siguen tales patrones.

Hipótesis teológicas sobre su origen

Teólogos como San Tomás proponen que fue una estrella recién creada, no en el firmamento sino en la atmósfera inferior, movida por la voluntad divina.4 Otros Padres, como el Pseudo-Crisóstomo, la ven como un poder invisible manifestado en forma estelar, sirviendo al Sol de Justicia (Cristo). Se rechazan interpretaciones como la del Espíritu Santo (en forma de paloma en el Bautismo) o un ángel, aunque algunos las mencionan; predomina la idea de un astro milagroso.1,2

Papa León Magno la describe como de «brillo inusual», más hermosa que las demás, atrayendo la atención para revelar un propósito divino.4 Máximo el Confesor la califica de «poder enviado del cielo» que destruye la «decepción de la astronomía», moviéndose al ritmo de los Magos.6

En su Comentario a Mateo, Aquino añade que no brillaba por causalidad astral fatalista —condenado por la fe—, sino por inclinación providencial, preservando el libre albedrío.2

Interpretaciones patrísticas y escolásticas

En la Catena Aurea de Santo Tomás

La Catena Aurea recopila a los Padres: el Pseudo-Crisóstomo explica que la estrella se ocultó cerca de Jerusalén para obligar a los Magos a preguntar, confundiendo a los judíos incrédulos y condenando a los sacerdotes ignorantes. San Ambrosio la identifica con Cristo, el «camino» y «estrella matutina», ausente donde reina Herodes (el diablo) y presente en Belén.1

Remigio de Auxerre la asocia a la gracia divina, perdida por el pecado (Herodes) y recuperada por la penitencia, guiando a la Iglesia. El Glosario ordinario la ve como la iluminación de la fe, eclipsada por consejos malignos.

Otras voces patrísticas

San Efrén el Sirio la llama «estrella poderosa» que enciende la tierra con su fuego, anunciando al Rey.7 San Juan Crisóstomo, en su Homilía 7, enfatiza su rol post-profecía: confirma la verdad evangélica, atrayendo incluso a escépticos.3

Estos autores subrayan su servicio al Señor, no como gobernante de destinos, sino como mensajero humilde.

Simbolismo teológico

La estrella trasciende lo físico: representa a Cristo mismo, «raíz de David, la estrella radiante de la mañana» (Ap 22,16).2 Simboliza la gracia de Dios, que se aleja del pecado (Herodes-diablo) y regresa al arrepentimiento, como el fuego guía en el Éxodo.1,2

En la economía salvífica, manifiesta a Jesús a los gentiles mediante criaturas visibles (cf. Rm 1,20), mientras a los judíos por ángeles (cf. Ga 3,19). Los regalos de los Magos —oro (rey), incienso (dios), mirra (hombre mortal)— responden a esta luz.2

Papa Francisco, en la Misa de Epifanía 2025, la presenta como luz universal que supera barreras, llamando a la acogida y al encuentro, rechazando discriminaciones.8

Rechazo de la astrología

La Iglesia condena la astrología como superstición que niega la providencia y el libre albedrío. La Enciclopedia Católica (1913) aclara que la estrella no es identificable astronómicamente —quizá una conjunción Júpiter-Saturno, pero sin prueba—, y su rol es opuesto al fatalismo.9 Aquino refuta que los astros determinen la vida: actúan por inclinación, no necesidad, preservando la voluntad.2

En la liturgia y la tradición

La estrella es central en la Epifanía (6 de enero), con himnos como los de Santo Tomás y procesiones de Magos. En la liturgia bizantina, el asterisco (pequeña estrella) sobre el pan consagrado evoca su memoria.10 Órdenes como los Betlemitas la incorporan en su emblema: estrella roja sobre fondo azul.11

En el arte sacro, ilumina belenes y pinturas, guiando a los Reyes Magos. Tradiciones como la cueva de Belén (siglo IV) la asocian al sitio natal.12

Explicaciones modernas y controversias

Aunque hipótesis astronómicas (cometas, supernovas) persisten, la teología católica prioriza lo milagroso. No hay consenso científico definitivo, y la fe enfatiza su origen divino sobre especulaciones.9 En controversias, fuentes recientes como homilías papales reafirman su mensaje de universalidad.8

Conclusión

La estrella de Belén encapsula la irrupción de la luz divina en la historia: guía infalible hacia Cristo, rechaza tinieblas y anuncia salvación para todos. Como enseña la tradición católica, invita a seguir su resplandor en la fe, adorando al Niño Dios en la humildad de Belén.

Citas

  1. Capítulo 2, Tomás de Aquino. Catena Aurea sobre Mateo, § 4 (1272). 2 3 4

  2. Capítulo 2, Tomás de Aquino. Comentario sobre Mateo, § 2 (1272). 2 3 4 5 6 7

  3. Homilía sobre Mateo, Juan Crisóstomo. Homilía 7 sobre Mateo, § 4 (s/f). 2

  4. Tercera parte - De la manifestación del Cristo recién nacido - ¿Pertenecía la estrella que apareció a los magos al sistema celestial? , Tomás de Aquino. Summa Theologiae, § III, Q. 36, A. 7 (1274). 2 3 4

  5. Tercera parte - De la manifestación del Cristo recién nacido - ¿Pertenecía la estrella que apareció a los magos al sistema celestial? , Tomás de Aquino. Summa Theologiae, § III, Q. 36, A. 7 (1274).

  6. Máximo el Confesor. La vida de la Virgen, § 70 (2012).

  7. Efrén el Sirio. Para la fiesta de la Epifanía, §Himno 15. 31 (369).

  8. Papa Francisco. Misa solemne en la Solemnidad de la Epifanía del Señor (6 de enero de 2025) (2025). 2

  9. Astrología, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Astrología (1913). 2

  10. Asterisco, Edward G. Farrugia. Diccionario enciclopédico del Oriente cristiano, §Asterisco (2015).

  11. Belenitas, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Belenitas (1913).

  12. Belén, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Belén (1913).