El libro de Ester en la Sagrada Escritura
El relato se sitúa en el imperio persa, donde la joven judía Ester, tras la amenaza de un decreto de exterminio, se presenta ante el rey arriesgando su vida. En su oración a Dios declara: «¡Señor, tú solo eres nuestro rey; ayúdame, que estoy sola y no tengo otro auxilio que tú!»2. Posteriormente, junto a su pueblo, ayuna y clama a Dios antes de dirigirse al monarca3.
La inclusión del libro en el canon católico
El Concilio de Trento reconoció a Ester como parte del canon de la Biblia católica, situándola entre los libros deuterocanónicos junto a Tobías y Judit4. La Enciclopedia Católica subraya que, aunque el texto contiene adiciones de la Septuaginta, la Iglesia lo considera inspirado y útil para la fe5.
