El trasfondo del relato evangélico
El pasaje se sitúa después de la anunciación del ángel Gabriel a María y antes del nacimiento de Jesús. María, al recibir la noticia de que concebiría al Hijo de Dios, se apresura a visitar a su prima Isabel, esposa de Zacarías, quien también había experimentado un milagro de concepción en su vejez1.
El encuentro según San Lucas
Al llegar a la casa de Zacarías, María saluda a Isabel; al oír su saludo, el niño en el vientre de Isabel —Juan el Bautista— salta de gozo, y la madre, llena del Espíritu Santo, exclama:
«Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre… “1.
Este gesto confirma la presencia del Mesías en el vientre de María y anticipa la misión profética de Juan2.

