El título procede de las primeras palabras latinas del decreto: Lamentabili sane exitu, que pueden traducirse como «con resultado verdaderamente lamentable». La expresión alude a la situación intelectual y religiosa que, a juicio del Santo Oficio, caracterizaba a ciertos sectores de la cultura contemporánea.
El documento no presenta una exposición sistemática del modernismo. Su forma es la de un silabo, es decir, una relación ordenada de proposiciones condenadas. El decreto declara que las afirmaciones enumeradas habían sido examinadas por consultores y cardenales inquisidores en materia de fe y costumbres, y que quedaban formalmente condenadas y proscritas.1,4
La documentación doctrinal de la época distinguió entre el carácter principalmente doctrinal de Lamentabili y el carácter doctrinal y disciplinar de la encíclica Pascendi dominici gregis, publicada por san Pío X el 8 de septiembre de 1907. Ambos documentos formaron parte de la respuesta pontificia al modernismo.5,3
