El llamado del Espíritu
Después del bautismo en el Jordán, el Espíritu Santo «lo llevó al desierto para ser tentado por el diablo» (Mt 4,1)1. En Lucas se enfatiza que Jesús «estaba lleno del Espíritu Santo» y que «fue llevado por el Espíritu al desierto» (Lc 4,1)2. En Marcos se menciona que «el Espíritu inmediatamente lo expulsó al desierto» y que estuvo allí «con los animales salvajes» durante cuarenta días (Mc 1,13)3.
La duración del ayuno
Los cuarenta días recuerdan el número simbólico que aparece en la historia de Moisés y el diluvio, señalando un tiempo de purificación y preparación antes de iniciar la misión pública de Cristo4.

