Etimología y significado
El término lex credendi se contrapone a lex orandi («ley de orar»), una máxima que señala la estrecha relación entre la oración y la fe. Según el Catecismo de la Iglesia Católica, «la ley de la oración es la ley de la fe: la Iglesia cree como ora»1. De ahí que la lex credendi sea la norma que determina qué creer y cómo sostener esas creencias dentro de la comunidad eclesial.
Desarrollo patrístico
Los primeros Padres de la Iglesia ya utilizaban la expresión para subrayar que la liturgia debía ser coherente con la doctrina. Prosper de Aquitania, en el siglo V, formuló la máxima legem credendi lex statuat supplicandi (la ley de la fe establece la ley de la oración)1, indicando que la fe doctrinal orienta la forma del culto.
