La narración recorre la infancia de Teresa, su entrada en la vida religiosa, sus enfermedades, sus crisis interiores y el desarrollo de su oración. No ofrece un diario continuo: selecciona episodios y los interpreta desde la perspectiva de la conversión y de la misericordia divina. La relación entre biografía y enseñanza espiritual constituye uno de los rasgos centrales del libro.,
Infancia, vocación y vida conventual
Los primeros capítulos evocan la infancia de Teresa y la influencia de sus padres, así como el cambio de sus inclinaciones y la importancia de las compañías que frecuentó. Más adelante cuenta cómo ingresó en la vida religiosa, sus graves enfermedades y la paciencia con que afrontó sus pruebas.
Teresa también examina periodos de tibieza y alejamiento de la oración. No presenta su recorrido como una ascensión sin retrocesos: reconoce sus resistencias y examina el modo en que la oración, aun después de una interrupción, puede ayudar a recuperar el camino espiritual.
La oración y sus grados
Una parte extensa del libro trata de la oración mental. Teresa anima a practicarla y describe distintos grados de oración mediante la imagen de un huerto que recibe agua de diversas maneras. La comparación permite explicar el paso desde el esfuerzo humano inicial hasta formas de oración en las que la acción de Dios adquiere mayor protagonismo.
La autora aconseja no buscar por propia iniciativa experiencias extraordinarias ni confundir el deseo de consolaciones con el progreso espiritual. Su exposición atiende tanto a las dificultades de los principiantes como a los riesgos de interpretar sin discernimiento las experiencias interiores.
Experiencias místicas y discernimiento
En los capítulos dedicados a las gracias de oración, Teresa describe experiencias como la oración de quietud, los arrobamientos, las visiones y las locuciones. La autora no las presenta como un fin en sí mismas: las integra en un relato sobre la transformación de la persona y la necesidad de examinar espiritualmente lo vivido.,
El discernimiento ocupa un lugar decisivo. Teresa escribe bajo la dirección de confesores y desea que personas cualificadas juzguen su experiencia y corrijan aquello que pudiera contener errores. En el cierre de la obra insiste en que escribió por mandato y pide que se elimine lo que parezca equivocado antes de difundir el escrito.,