Precedencia litúrgica de la Semana Santa
Los días de la Semana Santa, de lunes a jueves inclusive, tienen precedencia sobre todas las demás celebraciones del año litúrgico, lo que implica que no se deben celebrar sacramentos como el bautismo o la confirmación en esos momentos1. Esta regla subraya la centralidad del Triduo Pascual y la necesidad de vivir plenamente el misterio pascual antes de cualquier otro rito sacramental.
El Triduo Pascual
El Triduo, que comienza con la Misa de la Cena del Señor el Jueves Santo, continúa con la Celebración de la Pasión el Viernes Santo y culmina con la Vigilia Pascual del Sábado Santo, constituye el corazón del año litúrgico2. En él la Iglesia invita a los fieles a compartir el sufrimiento, la muerte y la resurrección de Cristo, renovando su conversión mediante la Eucaristía y la reconciliación2.

