El reinado de Mwanga II
En la última década del siglo XIX, el rey Mwanga II de Buganda intentó reforzar su autoridad frente a la creciente influencia de los misioneros católicos y protestantes. La resistencia de varios jóvenes de la corte, que habían recibido instrucción cristiana, provocó la ira del monarca, quien los acusó de traición y de desafiar sus costumbres tradicionales1.
El proceso de persecución
El 15 de noviembre de 1885, el rey ordenó la decapitación de Joseph Mkasa, primer mártir registrado. A partir de entonces, los jóvenes cristianos fueron arrestados, obligados a renunciar a la fe y, al negarse, fueron condenados a muerte. El 3 de junio de 1886, día de la Ascensión, los veintidós fueron conducidos a Namugongo, donde fueron atados a estacas y quemados vivos, salvo algunos que fueron ejecutados de otras formas, como la decapitación o el golpe mortal1,2.
