1.1. María, «Mujer de la Eucaristía»
En Ecclesia de Eucharistia el Papa Juan Pablo II declara que María vivió su fe eucarística antes de la institución del Sacramento, al ofrecer su vientre virginal para la Encarnación del Verbo (Fiat) que anticipa el «Amen» del creyente al recibir el Cuerpo de Cristo1. La analogía entre el «sí» de María y la aceptación del don eucarístico subraya su papel como primer tabernáculo, donde el Hijo de Dios se hizo presente antes de la liturgia sacramental1.
1.2. La mediación materna
Redemptoris Mater describe a María como «madre que coopera en el nacimiento y desarrollo de los hijos de la Iglesia», resaltando que su maternidad se extiende al Sacramento de la Eucaristía, donde «la Madre de nuestro Señor guía al pueblo a la mesa sagrada»2. Así, su mediación no es solo histórica, sino continua, acompañando a la Iglesia en cada celebración del Banquete sagrado.
