Rasgos generales
El caso de Magdalena de la Cruz tuvo lugar en un ambiente de intensa preocupación por las experiencias místicas, las nuevas formas de oración y la ortodoxia doctrinal. Durante los siglos XVI y XVII, los alumbrados-también llamados iluminados- constituyeron una corriente heterogénea asociada a formas desviadas de espiritualidad interior. La tradición historiográfica católica relacionó el alumbradismo con exageraciones de la experiencia directa de Dios y con la pretensión de que una supuesta iluminación espiritual liberaba de determinadas obligaciones religiosas o morales.
Conviene distinguir el alumbradismo de la vía del recogimiento, una corriente de oración interior presente en la espiritualidad española. El recogimiento buscaba la unión con Dios mediante el conocimiento propio, la humildad, la meditación de la Pasión de Cristo y el amor. La historiografía espiritual diferencia esta vía de las formas degeneradas de alumbradismo que la acompañaron como una desviación paralela.
Sospecha inquisitorial
El ambiente religioso del siglo XVI favorecía la vigilancia de quienes afirmaban recibir revelaciones, poseer dones especiales o disfrutar de una unión con Dios superior a la obediencia ordinaria. La sospecha aumentaba cuando una persona reclamaba una autoridad espiritual excepcional o presentaba sus experiencias como fundamento de una libertad frente a los mandamientos y a la autoridad eclesial.,
La preocupación no carecía de fundamento teológico. La espiritualidad católica rechaza el antinomismo, es decir, la idea de que una supuesta acción del Espíritu Santo pueda dispensar a una persona de la ley moral. El Concilio de Trento rechazó cualquier concepción de la libertad cristiana que permitiera considerar abolidos los mandamientos por causa de una experiencia interior o de una pretendida inspiración privada.
La Inquisición actuaba, por tanto, en un clima marcado por la defensa de la unidad doctrinal, el control de las proposiciones consideradas heréticas y la evaluación de los fenómenos místicos. Este contexto ayuda a comprender por qué una reputación de santidad podía transformarse rápidamente en una investigación formal cuando aparecían contradicciones doctrinales, sospechas de engaño o confesiones de fraude.