El título de Esperanza
El título Esperanza remite a la virtud teologal por la que el cristiano aspira al Reino de los cielos y a la vida eterna, poniendo su confianza en las promesas de Cristo y apoyándose no en sus propias fuerzas, sino en la gracia del Espíritu Santo.4
Aplicado a María, el título evoca a la Virgen que aguarda el nacimiento del Salvador y, al mismo tiempo, a la Madre que sostiene la esperanza de la Iglesia hasta la venida gloriosa del Señor. La tradición litúrgica hispana relaciona esta advocación con la fiesta de la Expectación del Parto, celebrada el 18 de diciembre y vinculada al décimo concilio de Toledo, del año 656.5
El calificativo Macarena
El calificativo Macarena remite a la Esperanza Macarena de Sevilla, advocación de hondo arraigo popular cuya devoción se difundió por España y por otros países. La hermandad madrileña nació de la iniciativa de un grupo de sevillanos residentes en la capital y afirma ser la más antigua de las corporaciones madrileñas «de inspiración andaluza».6
Distinción respecto de la imagen sevillana
La imagen madrileña guarda gran parecido con la sevillana, pero tiene personalidad propia y procesiona en un paso de palio de estilo sevillano, portado por hermanos costaleros.1 La coincidencia del título no supone identidad de imagen, de autoría ni de historia. Por eso conviene añadir el complemento de Madrid al nombrarla.
La relación con Sevilla se expresa en un vínculo de fraternidad. Según las Reglas, los hermanos mayores de las hermandades hispalenses del Gran Poder y de la Macarena son hermanos mayores honorarios de la corporación madrileña.6 En 1941 la imagen fue bendecida con un manto de malla cedido por la Hermandad de la Macarena de Sevilla, y en 2015 volvió a lucir el manto de malla, conocido como El Camaronero, prestado de nuevo por la corporación sevillana.7,8





