Orígenes de la devoción
La veneración de María bajo el título de Esperanza tiene raíces antiguas en la tradición española, donde la Virgen es frecuentemente invocada con nombres que expresan la esperanza del pueblo cristiano1. En el contexto de la Macarena madrileña, la devoción surgió a finales del siglo XIX, cuando una imagen de madera fue donada a la parroquia local y rápidamente se convirtió en foco de oración y peregrinación.
Desarrollo a lo largo del siglo XX
Durante el siglo XX, la devoción se consolidó gracias a la promoción papal de los diversos títulos marianos en España. En su Apostolic Voyage to Spain (2003), el Papa Juan Pablo II resaltó la importancia de los numerosos nombres bajo los cuales la Virgen es venerada en la península, subrayando que cada título refleja una dimensión particular de la fe y la esperanza del pueblo español2. Este reconocimiento papal impulsó la difusión del culto a María Santísima de la Esperanza en la Macarena, favoreciendo la organización de procesiones y la publicación de folletos devocionales.

