Orígenes y contexto familiar
María Soledad Torres Acosta nació en Madrid el 2 de diciembre de 1826. Provenía de una familia modesta, y desde su juventud manifestó el deseo de consagrarse a Dios y dedicarse al servicio del prójimo, con una atención particular a quienes sufrían y necesitaban ayuda.1
Su aspiración inicial fue entrar en un ambiente religioso de tradición dominicana; sin embargo, se encontró con una primera dificultad: la solicitud fue rechazada porque el convento estaba completo. Esta circunstancia no frustró su vocación, pero sí encauzó su camino hacia otra forma de entrega eclesial.1
La vocación y la oportunidad providencial
El progreso de su proyecto vocacional se vinculó a un encuentro decisivo con el sacerdote Miguel Martínez Sanz, quien estaba por iniciar una obra religiosa orientada a la asistencia domiciliaria de los enfermos. En torno a esa inspiración, María Soledad pudo realizar su deseo de consagración y servicio, participando en una fundación naciente que buscaba responder a necesidades reales, cercanas y urgentes.1
