La palabra Theotokos y su significado
El término griego Theotokos (Θεοτόκος), que significa «portadora de Dios», surge en el siglo IV para defender la verdadera naturaleza divina y humana de Cristo, evitando la visión de que Jesús fuera meramente un hombre adoptado como Hijo de Dios1. Al aplicar este título a María, la Iglesia subraya que la encarnación no separa la divinidad del hombre, sino que la une en una sola persona.
Los concilios de Éfeso y Constantinopla
El Concilio de Éfeso (431) declaró oficialmente a María Madre de Dios, condenando la herejía arriana que negaba la divinidad del Hijo1. Más tarde, el Concilio de Constantinopla (553) confirmó que esta maternidad divina no convierte a María en divinidad, sino que reconoce su papel único como receptora de la Encarnación1. Estas decisiones ecuménicas establecieron la base doctrinal que la Iglesia mantiene hasta hoy.

