El relato evangélico
El Evangelio según San Mateo narra que «unos magos del Oriente… vieron su estrella en el Oriente y vinieron a adorarle» (Mt 2:1‑12). Guiados por la estrella, llegaron a Belén, se postraron ante el niño y ofrecieron oro, incienso y mirra1.
Los magos en la tradición patrística
Los Padres de la Iglesia identificaron a los magos como representantes de los gentiles que, a través de la fe, reconocen a Cristo como Mesías. San León Magno, en su sermón sobre la Epifanía, subrayó la «perseverancia» de los magos y la profundidad de sus regalos como señal de conocimiento divino2.
Nombres y número de los magos
Aunque el texto bíblico no menciona nombres ni número, la tradición latina medieval fijó a tres magos: Melchor, Gaspar y Baltasar. La Catholic Encyclopedia explica que la costumbre de tres nombres surge a partir del siglo VII, mientras que en Oriente se conservan variantes y números diferentes3.

