La memoria de los santos se inscribe en el calendario litúrgico en días fijos del año. El calendario litúrgico está regido por un calendario general para todo el Rito Romano y calendarios particulares para Iglesias o familias religiosas específicas.
Tipos de Celebraciones de los Santos
Las celebraciones de los santos se clasifican en diferentes grados de importancia:
El Calendario Romano General
El Calendario Romano General registra las memorias de los santos de «importancia verdaderamente universal». La reducción del número de celebraciones de santos en el calendario general se realizó para asegurar que las fiestas de los santos no prevalezcan sobre las fiestas que conmemoran los misterios de la salvación. Esto permite que el ciclo de los tiempos litúrgicos, que despliega y honra el misterio de la redención, mantenga su preeminencia.
Calendarios Particulares
Los calendarios particulares, que pueden ser nacionales, regionales, diocesanos o de familias religiosas, incluyen las memorias de otros santos que tienen una conexión especial con la diócesis o la familia religiosa,. Estos calendarios particulares deben ser elaborados por la autoridad competente y aprobados por la Sede Apostólica.
Observancia de las Memorias
Las memorias obligatorias que caen en los días feriales de Cuaresma pueden celebrarse solo como memorias opcionales. Si varias memorias opcionales están inscritas en el calendario para el mismo día, solo se puede celebrar una, omitiéndose las demás.
En la Liturgia de las Horas, las memorias pueden ser obligatorias u opcionales. La decisión de celebrar o no una memoria opcional depende del bien común y la devoción del grupo. En domingos, solemnidades, fiestas, Miércoles de Ceniza, Semana Santa y durante la octava de Pascua, no se conmemoran las memorias.
Durante los días feriales del Tiempo Ordinario, así como en los días feriales de Adviento antes del 17 de diciembre, en los días navideños a partir del 2 de enero o en los días feriales del Tiempo Pascual, el sacerdote puede celebrar la Misa del día ferial o la de un santo inscrito en el Martirologio Romano para ese día, incluso si es una memoria facultativa. Esta misma norma se aplica a la celebración de la Liturgia de las Horas.