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Memoria del Santo Nombre de María

La Memoria del Santo Nombre de María es una celebración litúrgica de la Iglesia Católica dedicada a honrar el nombre de la Bienaventurada Virgen María, Madre de Dios, como símbolo de sus privilegios divinos y de las gracias obtenidas por su intercesión. Instituida en el siglo XVI en España, se extendió a la Iglesia universal en 1683 por el papa Inocencio XI en acción de gracias por la victoria cristiana en el sitio de Viena, y se celebra el 12 de septiembre. Esta memoria invita a los fieles a venerar a María como la más santa de las criaturas, Reina del Cielo y Madre de misericordia, recomendando a Dios las necesidades de la Iglesia a través de su poderosa mediación.1,2

Tabla de contenido

Origen e institución

La devoción al Santo Nombre de María tiene raíces en la profunda piedad mariana de la tradición católica, aunque su celebración litúrgica formal se remonta al año 1513, cuando fue instituida en la diócesis de Cuenca, en España. Se asignó inicialmente al 15 de septiembre, octave del Nacimiento de María, con un oficio propio. Este origen local reflejaba el deseo de los fieles de encomendarse especialmente a la intercesión de la Virgen, reconociendo en su nombre un canal de gracias divinas.1

Tras la reforma del Breviario por San Pío V, el papa Sixto V trasladó la fiesta al 17 de septiembre mediante decreto del 16 de enero de 1587. En 1622, Gregorio XV la extendió a la archidiócesis de Toledo. A pesar de algunas reticencias iniciales de la Congregación de Ritos tras 1625, la celebración ganó terreno: los Trinitarios españoles la observaban el 15 de noviembre en 1640, y en 1658 se concedió al Oratorio del cardenal Berulle con el título de Solemnitas Gloriosae Virginis.1

Extensión a la Iglesia universal

El momento culminante llegó en 1683, tras la victoria del rey de Polonia Juan Sobieski sobre los turcos en el sitio de Viena el 12 de septiembre. El papa Inocencio XI, en acción de gracias por esta liberación providencial atribuida a la intercesión de María, extendió la fiesta a toda la Iglesia Occidental mediante decreto del 25 de noviembre de 1683, asignándola al domingo dentro de la octava del Nacimiento de María (duplex majus). Para Austria, se concedió como duplex secundae classis.1,2

En 1908, un decreto del 8 de julio estableció que, si no podía celebrarse en su domingo propio por superposición con fiestas de mayor rango, se trasladara al 12 de septiembre, fecha de la victoria de Sobieski, que figura en el Martyrologio Romano. Hoy, en el calendario general romano, se celebra como memoria obligatoria el 12 de septiembre.1

Diversas órdenes religiosas adoptaron la fiesta con oficios propios: los Clérigos Regulares de las Escuelas Pías (Piaristas) y la Sociedad de María (Marianistas) la tienen como patronal; los Carmelitas Descalzos recibieron permiso en 1666 para recitar su oficio cuatro veces al año.1 En el calendario ambrosiano de Milán, se sitúa el 11 de septiembre, y en Roma existe una iglesia dedicada al Nombre de María en el Foro de Trajano.1

Significado teológico y espiritual

El objeto de esta memoria es la Virgen María con su nombre Miriam (María), el más santo entre los nombres humanos por pertenecer a la Madre de Dios, la criatura más excelsa, Reina del Cielo y de la Tierra y Madre de misericordia. Se venera su nombre para conmemorar los privilegios que Dios le concedió y las gracias recibidas por su mediación.1,2

Como explica la tradición, esta fiesta permite a los fieles recomendar a Dios las necesidades de la Iglesia y agradecer las protecciones divinas, especialmente aquellas mediadas por la Virgen. Su nombre evoca la plenitud de gracia con que Dios la eligió entre todas las mujeres para ser Madre del Redentor.3 En un mundo marcado por peligros espirituales, invocar el Nombre de María ofrece escape de las asechanzas del presente y esperanza de vida eterna.3

La etimología hebrea Miryam permanece incierta, pero opiniones eruditas la vinculan a «hija deseada» o «rebelión», descartando significados populares como «amargura», «mar» o «estrella». En los manuscritos griegos del Nuevo Testamento, el nombre de María se escribe Mariam, forma arcaica del Antiguo Testamento, reservada para ella como signo de dignidad, similar a prácticas irlandesas donde Muire es exclusivo de la Virgen.2

Celebración litúrgica

En el Misal Romano (tercera edición típica), la memoria cuenta con textos propios. La Coleta principal reza:

Dios mío, que elegiste a la Bienaventurada Virgen María, llena de tu gracia, entre todas las mujeres, para que fuera la Madre de tu Hijo, Redentor nuestro, concédenos propicio que, venerando su santo Nombre, escapemos de los peligros de esta vida presente y alcancemos con ella la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.3

Alternativamente:

Dios mío, cuyo Hijo, muriendo en el altar de la Cruz, quiso que la Bienaventurada Virgen María, a quien había elegido como Madre suya, fuera también Madre nuestra, concédenos, te rogamos, que, acudamos a su protección, hallemos consuelo invocando el nombre de nuestra Madre.3

La Oración después de la Comunión suplica:

Obtenemos, Señor, la gracia de tu bendición por intercesión de María, Madre de Dios, para que de aquella cuyo santo Nombre veneramos recibamos ayuda en todas nuestras necesidades. Por Cristo nuestro Señor.4

O bien:

Concede, te rogamos, Dios todopoderoso, que para todos los que celebramos el glorioso Nombre de la Bienaventurada Virgen María, ella obtenga tu misericordia favorable.4

Los responsorios incluyen: «Bendita eres tú, oh Virgen María, por el Señor Dios altísimo, sobre todas las mujeres de la tierra; porque él ha engrandecido tu Nombre, y tu alabanza será eterna en nuestros labios.»3,4

Existe también una Misa Votiva del Santísimo Nombre de María, útil para fomentar la devoción fuera de la fecha propia.3

La fiesta es patronal para los Piaristas y Marianistas, con oficios especiales. En naciones como Filipinas y Chile, el nombre de María impregna la historia y topografía: ciudades como Santa María o Nuestra Señora de los Ángeles, montañas dedicadas a ella, y devociones como el Rosario nacional filipino o las flores de mayo.5,6

Autores como Tomás de Kempis exhortan a tener a Jesús y María en el corazón y en los labios constantemente, sellándolos como en el Cantar de los Cantares.7 Papas como Pío XI invocan a María contra enemigos de la fe, confiando en su protección.8

En la teología mariana reciente, se enfatiza su maternidad espiritual sin títulos controvertidos, como «Corredentora», priorizando su mediación intercesora subordinada a Cristo.9,10

En la tradición y el calendario actual

Aunque una comisión bajo Benedicto XIV recomendó suprimirla del calendario general, la fiesta perduró por su valor devocional.2 Hoy, integra el Propio de Santos del Misal Romano, fomentando la piedad mariana alineada con el Concilio Vaticano II, que destaca los deberes de los redimidos hacia la Madre de Dios.11

Esta memoria recuerda que María, memoria viva de las obras de Dios, educa a la Iglesia en la fe y la oración.12,13

Cuadro resumen

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreMemoria del Santo Nombre de María
CategoríaFiesta litúrgica
Fecha12 de septiembre
Año de Origen1513
SigloXVI
Lugar de OrigenCuenca, España
Papa DefinidorInocencio XI
TipoMemoria (obligatoria)
Uso LitúrgicoMemoria obligatoria en el Misal Romano con colecta propia y posibilidad de misas votivas
PatronoPiaristas, Marianistas
Orden ReligiosaPiaristas, Marianistas, Carmelitas Descalzos
Descripción BreveCelebración que honra el nombre de la Virgen María como signo de sus privilegios divinos y de las gracias obtenidas por su intercesión.
Contexto HistóricoInstituida en 1513 en Cuenca; trasladada al 17 de septiembre por Sixto V en 1587; extendida a la Iglesia universal en 1683 por Inocencio XI tras la victoria de Viena.

Citas y referencias

  1. Fiesta del santo nombre de María, The Encyclopedia Press 🔗. Enciclopedia Católica, §Fiesta del Santo Nombre de María (1913). 2 3 4 5 6 7 8
  2. B12: El santo nombre de María, Alban Butler. Vidas de los santos de Butler 🔗: Volumen III, § 548 (1990). 2 3 4 5
  3. Misas votivas - 10. La bienaventurada virgen María - C. El más santo nombre de María - Colecta, United States Conference of Catholic Bishops. Misal Romano 🔗 (Traducción al inglés según la Tercera Edición Típica), §Misas votivas (2011). 2 3 4 5 6
  4. Propio de los santos - 12 de septiembre - El más santo nombre de María - Oración después de la comunión, United States Conference of Catholic Bishops. Misal Romano 🔗 (Traducción al inglés según la Tercera Edición Típica), §Propio de los santos (2011). 2 3
  5. Papa Pío XII. Mensaje radial a los participantes del Congreso Nacional Mariano de Filipinas (5 de diciembre de 1954) - Discurso (1954).
  6. Papa Pío XII. Mensaje radial a los participantes del Primer Congreso Nacional Mariano de Chile (31 de diciembre de 1950) - Discurso (1950).
  7. Capítulo XXV, Tomás de Kempis. Soliloquium Animae (El Soliloquio del Alma), § 160 (1420).
  8. Pío XI. Ingravescentibus Malis, § 18 (1937).
  9. Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Mater Populi fidelis 🔗 - Nota doctrinal sobre algunos títulos marianos respecto a la cooperación de María en la obra de la salvación (4 de noviembre de 2025), § 18 (2025).
  10. Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Mater Populi fidelis 🔗 - Nota doctrinal sobre algunos títulos marianos respecto a la cooperación de María en la obra de la salvación (4 de noviembre de 2025), § 21 (2025).
  11. Papa Juan Pablo II. Audiencia General del 3 de enero de 1996 (1996).
  12. Papa Juan Pablo II. 1 de enero de 1988: Solemnidad de María, Madre de Dios y 21.º Día Mundial de la Paz - Homilía, § 6 (1988).
  13. Papa Juan Pablo II. 1 de enero de 1991: 24.º Día Mundial de la Paz - Solemnidad de María, Madre de Dios - Homilía (1991).



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