Antecedentes de 1917
En el último año de la Primera Guerra Mundial, Portugal vivía tensiones sociales y políticas. En este clima, los tres niños, de escasos ocho y diez años, comenzaron a recibir apariciones de una mujer vestida de blanco, que se presentó como «la Madre de Dios»1. Las apariciones se sucedieron en seis ocasiones entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917, culminando con el famoso «Milagro del Sol» del 13 de octubre, observado por miles de personas1.
Los tres niños pastores
Lucía, la mayor, fue la única que vivió para contar la totalidad de las revelaciones; sus primos Jacinta y Francisco murieron jóvenes, pero su testimonio quedó consagrado por la Beatificación en el año 2000, reconociendo su heroica virtud y su entrega al sacrificio por los pecadores2.

