Santa Rita nació en Roccaporena, cerca de Casia, en la región italiana de Umbría. Las fuentes antiguas y modernas ofrecen distintas fechas para su nacimiento y muerte: algunas sitúan su vida entre 1386 y 1456, mientras que otras proponen aproximadamente 1371-1457.1,2
Contrajo matrimonio con Paolo di Ferdinando di Mancino y tuvo dos hijos. Después del asesinato de su esposo, Rita procuró evitar que sus hijos participaran en una espiral de venganza familiar. Tras la muerte de ambos, ingresó en el monasterio agustino de Santa María Magdalena de Casia, donde vivió como religiosa hasta su muerte.1,2
La espiritualidad de Rita estuvo marcada por la unión con Cristo crucificado, la penitencia, la humildad, la obediencia y el perdón. Juan Pablo II presentó la herida de la frente, tradicionalmente relacionada con la corona de espinas, como signo de su configuración espiritual con Cristo y no simplemente como un prodigio corporal.3
