Infancia y matrimonio
Santa Rita de Cascia, nacida en Rocca Porena (diócesis de Spoleto) en 1381 o 1386, fue hija de padres ancianos apodados los «Pacificadores de Jesucristo» por su caridad.3 Desde niña mostró una profunda piedad y deseo de consagrarse a Dios en el convento agustino de Cascia, pero obedeció a sus padres y se casó a los doce años con un hombre cruel y violento. Durante dieciocho años, Rita fue modelo de esposa y madre de dos hijos gemelos, soportando con paciencia sus infidelidades e insultos.3,2
Este período de su vida destaca por su humildad y obediencia, virtudes que la Iglesia ha exaltado como camino hacia la unión con Cristo crucificado.4
Viudez y vida religiosa
Tras el asesinato de su esposo, Rita imploró a Dios que evitara la venganza de sus hijos, quienes murieron poco después reconciliados con la fe, evitando así más derramamiento de sangre.3,5 A los 36 años, solicitó ingresar en el monasterio agustino de Santa María Magdalena en Cascia, pero fue rechazada inicialmente por ser viuda. Persistente en oración y con intercesión divina —según la tradición—, ingresó en 1413, donde destacó por su obediencia, mortificaciones y poder de intercesión.3,2
En el convento, Rita recibió el estigma de la espina en la frente tras un sermón sobre la corona de espinas en 1441, una herida que la aisló pero que sanó temporalmente para una peregrinación a Roma en 1450.1 Su vida religiosa fue de intensa unión mística con el sufrimiento de Cristo.4
