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Milagro de San Francisco de Asís (Italia)

Milagro de San Francisco de Asís (Italia)
San Francisco y escenas de su vida. Dominio Público.

Los milagros atribuidos a San Francisco de Asís en Italia destacan por su conexión directa con la vida del santo y su misión evangelizadora en la península itálica, particularmente en regiones como Umbría y los alrededores de Asís. Entre los más documentados se encuentran la curación milagrosa de un hombre afectado por un cáncer en Spoleto mediante un beso del santo, y la profecía sobre la futura fundación de un monasterio de monjas en San Damiano, cumplida con la llegada de Santa Clara. Estos prodigios, narrados en fuentes hagiográficas contemporáneas, subrayan los dones de profecía y sanación concedidos por Dios a Francisco, quien los empleó para confirmar su predicación de penitencia y pobreza evangélica.1,2

Tabla de contenido

Contexto histórico de la vida de San Francisco

San Francisco de Asís (1181/1182-1226), nacido en Asís, Umbría, experimentó una conversión radical que lo llevó a abrazar la pobreza absoluta y a reparar iglesias en ruinas, como San Damiano, San Pedro y la Porciúncula.1 Su vida itinerante por Italia lo convirtió en un predicador itinerante que exhortaba al arrepentimiento, saludando a los encuentros con «El Señor te dé la paz». Dios le concedió desde temprano los dones de profecía y milagros, que se manifestaron en contextos cotidianos relacionados con su apostolado de mendicidad y servicio.1

Estos eventos ocurrieron en el siglo XIII, en un periodo de fervor espiritual en Italia central, donde Francisco reunió a sus primeros discípulos, como Bernardo de Quintavalle. Los milagros no solo confirmaban su santidad, sino que también atraían conversos, consolidando la Orden de los Frailes Menores.3,4

La curación del enfermo en Spoleto

Uno de los milagros más elocuentes de San Francisco en Italia tuvo lugar en Spoleto, una ciudad umbra cercana a Asís. Un hombre local padecía un cáncer que había desfigurado grotescamente su rostro. Al encontrarse con el santo en la calle, intentó arrojarse a sus pies en busca de misericordia, pero Francisco lo impidió con humildad y, en un gesto de compasión extrema, besó directamente la herida purulenta.1

Inmediatamente, la enfermedad desapareció por completo, dejando el rostro del hombre restaurado. Este prodigio, relatado por el hagiógrafo Alban Butler, dejó perplejos a los testigos. San Buenaventura, comentando el episodio, se maravilló ante la combinación de caridad y poder divino: «No sé cuál de las dos cosas admirar más: tal beso o tal curación». El milagro subraya la identificación de Francisco con los marginados, especialmente los leprosos y enfermos, a quienes trataba como a Cristo mismo.1

Este suceso no fue aislado, sino parte de una serie de sanaciones que acompañaron su predicación, reforzando el mensaje evangélico de Mateo 10,7-19, que inspiró su hábito penitencial: túnica pobre, cordón y sandalias.1

La profecía sobre el monasterio de San Damiano

Mientras mendigaba para reparar la iglesia de San Damiano en Asís, San Francisco profetizó con claridad profética: «Ayudadme a terminar este edificio. Aquí habrá un día un monasterio de monjas cuya fama glorificará al Señor en toda la Iglesia».1

Esta visión se cumplió cinco años después con la llegada de Santa Clara de Asís (1194-1253), quien fundó la Orden de las Clarisas en ese mismo lugar, convirtiéndolo en un centro de santidad femenina. La profecía, pronunciada cuando Francisco era aún un solitario mendigo objeto de burlas, demuestra su don de profecía, reconocido por la tradición franciscana.1,2

La iglesia de San Damiano, inicialmente en ruinas, se transformó en un símbolo de la renovación espiritual impulsada por Francisco, quien también restauró la Porciúncula, dedicada a Nuestra Señora de los Ángeles, donde recibió la inspiración para su regla de vida.1

Otros prodigios atribuidos a San Francisco en Italia

Además de los mencionados, las fuentes hagiográficas registran otros milagros en el contexto italiano:

Estos prodigios se extendieron más allá de Italia, pero su núcleo radica en la tierra natal del santo.5

Fuentes y testimonios históricos

La tradición católica sobre estos milagros se basa en biografías fiables:

FuenteAutorAño aproximadoContenido relevante
Vida primera y Vida segundaTomás de Celano1228-1247Biografías oficiales por orden papal; suplemento sobre milagros.3
Vida de San FranciscoAlban Butler1990 (ed.)Detalles de curación en Spoleto y profecía.1
Relatos de Hermano LeónAnónimo (Fioretti)Siglo XIIIEpisodios de alegría perfecta y estigmas.4
Enciclopedia CatólicaVarios1913Canonización y traslados de restos.2

Tomás de Celano (ca. 1200-1255), uno de los primeros biógrafos, vivió en intimidad con Francisco y fue custodio en Alemania antes de retornar a Italia.3 Hermano León (m. 1271), nativo de Asís, fue compañero constante desde 1220, testigo ocular de milagros en La Verna y Fonte Colombo.4

La canonización de Francisco por Gregorio IX el 16 de julio de 1228, apenas dos años después de su muerte, se apoyó en estos testimonios, culminando en la construcción de la Basílica de San Francisco en Asís.2,5

Veneración y legado en la Iglesia

Los milagros de San Francisco han inspirado la devoción popular en Italia y el mundo católico. Papa Juan Pablo II, en su visita a Asís el 5 de noviembre de 1978, invocó al santo como patrono de Italia, destacando su capacidad para infundir esperanza y paz.5 León XIII en Auspicato Concessum (1882) pidió la intercesión de Francisco para la unidad italiana.6

En la liturgia, su fiesta el 4 de octubre celebra estos signos divinos. Peregrinaciones a Asís, San Damiano y la Porciúncula perpetúan su memoria, recordando que los milagros auténticos llevan al Evangelio de la pobreza y la fraternidad.1,5

La tradición franciscana, extendida por discípulos como San Antonio de Padua, enfatiza estos prodigios como confirmación de la santidad.7

Controversias y autenticidad

Aunque las fuentes primarias son contemporáneas, algunos episodios han generado debate hagiográfico. La Iglesia, al canonizarlo rápidamente, validó los milagros mediante procesos rigurosos. Fuentes modernas, como ediciones críticas de las obras de Celano, confirman su historicidad.3

En resumen, los milagros de San Francisco de Asís en Italia no solo atestiguan su unión con Cristo, sino que invitan a la conversión, como profetizó y sanó en vida.

Citas

  1. Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen IV, § 28 (1990). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

  2. San Francisco de Asís, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §San Francisco de Asís (1913). 2 3 4 5

  3. Tomás de Celano, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Tomás de Celano (1913). 2 3 4 5

  4. Hermano León, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Hermano León (1913). 2 3 4

  5. Juan Pablo II. Visita a la Basílica de San Francisco de Asís (5 de noviembre de 1978) – Discurso (1978). 2 3 4

  6. Papa León XIII. Auspicato Concessum, § 26 (1882).

  7. San Antonio de Padua, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §San Antonio de Padua (1913).