La información sobre los milagros de san Francisco procede principalmente de obras hagiográficas redactadas durante el siglo XIII. Estas obras no funcionan como informes médicos modernos ni como crónicas neutrales en sentido contemporáneo. Pretenden narrar la santidad de Francisco, interpretar su vida a la luz del Evangelio y mostrar la acción de Dios en la historia.
La Vita prima
Tomás de Celano redactó la Vita prima sancti Francisci poco después de la canonización de Francisco, celebrada por Gregorio IX el 16 de julio de 1228. El papa encargó a Celano esta primera vida oficial del santo. Tomás había conocido personalmente a Francisco y pertenecía al grupo de sus primeros discípulos.
La Vita prima presenta la conversión de Francisco, su pobreza, su predicación y su relación particular con Cristo. El relato de la estigmatización ocupa un lugar decisivo porque muestra la culminación de un proceso interior de configuración con el Crucificado.
La Vita secunda
Entre 1244 y 1247, Tomás de Celano compuso la Vita secunda sancti Francisci, por encargo de Crescentius de Jesi, ministro general de la Orden de los Hermanos Menores. Esta obra amplía y completa la primera biografía, incorporando recuerdos y testimonios procedentes de los primeros hermanos.
La segunda vida ofrece una visión más desarrollada de la interioridad de Francisco, de sus virtudes y de la influencia espiritual que ejerció sobre sus compañeros. Dentro de la tradición franciscana, ayuda a comprender los milagros como frutos de una vida enteramente orientada hacia Dios.
El Tractatus de miraculis
Tomás de Celano escribió también un tratado específico sobre los milagros de san Francisco, el Tractatus de miraculis sancti Francisci, a petición del beato Juan de Parma, sucesor de Crescentius en el gobierno de la Orden.
Este tratado recoge curaciones y otros prodigios atribuidos a la intercesión de Francisco después de su muerte. El conjunto muestra que la tradición franciscana entendía los milagros como signos vinculados a la santidad del fundador, pero siempre subordinados a la gloria de Dios.
La Legenda Maior
La Legenda Maior sancti Francisci, escrita por san Buenaventura, constituye la fuente normativa para la interpretación franciscana de la vida y los milagros de Francisco. La obra fue compuesta en el contexto de la consolidación institucional de la Orden y presenta al santo como un hombre configurado con Cristo, especialmente con Cristo pobre y crucificado.
La Legenda Maior no pretende satisfacer solo la curiosidad acerca de hechos extraordinarios. Su finalidad consiste en ofrecer una lectura teológica de la existencia de Francisco. En este marco, la estigmatización aparece como la expresión visible de una unión espiritual profunda con Jesucristo.