Finalidad y método
El Bureau Médical de Lourdes, u Oficina Médica de Lourdes, examina las curaciones atribuidas a la peregrinación, a la oración y al contacto con el agua de la gruta. Su finalidad consiste en estudiar los casos desde el punto de vista médico antes de cualquier reconocimiento religioso.
Los médicos valoran la historia clínica, el diagnóstico inicial, la gravedad de la enfermedad, los tratamientos recibidos, la evolución posterior y la permanencia de la mejoría. El examen pretende determinar si la curación puede explicarse mediante los conocimientos médicos disponibles y si la recuperación presenta características excepcionales.
La Iglesia ha considerado valiosa durante mucho tiempo la colaboración de los médicos para el discernimiento de las curaciones de Lourdes. El progreso científico puede explicar con mayor precisión algunos casos, mientras que otros permanecen sin explicación médica suficiente.
Curación inexplicable y milagro reconocido
Una curación médicamente inexplicable no equivale automáticamente a un milagro. La medicina puede declarar que, con los datos disponibles, no encuentra una explicación adecuada. Esa conclusión pertenece al ámbito científico y no afirma por sí sola una intervención divina.
El reconocimiento de un milagro corresponde a la autoridad eclesiástica competente. Para llegar a esa conclusión, la Iglesia debe considerar no solo el dictamen médico, sino también las circunstancias religiosas, la relación con la oración y la ausencia de explicaciones naturales suficientes. Juan Pablo II distinguió expresamente entre la curación constatada por los médicos y la posterior declaración eclesial del milagro.
Por tanto, el proceso puede resumirse así:
- Una persona comunica una curación.
- Los médicos estudian el caso.
- La Oficina Médica determina si la recuperación carece de explicación médica satisfactoria.
- Una instancia eclesial examina el conjunto de las circunstancias.
- La Iglesia puede reconocer el caso como milagro.
La palabra milagro expresa una afirmación teológica: Dios ha concedido una gracia extraordinaria. No significa que la ciencia haya demostrado experimentalmente a Dios ni que toda curación ocurrida en Lourdes deba considerarse sobrenatural.
Prudencia ante las estadísticas y los testimonios
Lourdes recibe a numerosos enfermos y peregrinos, pero el número de curaciones reconocidas como milagros por la Iglesia es muy reducido en comparación con el total de personas que acuden al santuario. Esta proporción no constituye un fracaso de la oración. La tradición cristiana no enseña que Dios deba curar físicamente a todos los que lo piden.
El mensaje espiritual de Lourdes incluye la aceptación cristiana del sufrimiento, la unión con la cruz de Cristo y la esperanza de la vida eterna. Juan Pablo II recordó que Bernardita recibió el consuelo de María, pero también conoció profundamente la enfermedad, el dolor y la cruz.