Alatri, antigua ciudad en la provincia de Frosinone (Lacio), es sede de una diócesis inmediatamente sujeta a la Santa Sede desde tiempos remotos.1 Su proximidad a Roma favoreció la llegada temprana del cristianismo, aunque las leyendas apostólicas locales carecen de confirmación histórica. El primer obispo documentado es Paschasius en 551, quien acompañó al papa Vigilio a Constantinopla durante la controversia de los Tres Capítulos.1
La ciudad destaca por su acrópolis ciclópea, testimonio de la civilización ernica, y por iglesias como Santa Maria Maggiore, que alberga una estatua de la Virgen del siglo XII.1 En el siglo XX, Alatri vivió eventos dramáticos durante la guerra, que se entrelazan con relatos de milagros providenciales.
Visitas papales y devoción eucarística
Alatri ha recibido visitas de varios pontífices, reforzando su identidad eucarística. En 1984, san Juan Pablo II celebró misa en la diócesis, invocando: «O Dios, nuestro Padre, única fuente de todo don perfecto, suscita en nosotros el amor por ti y ravviva nuestra fe».2 Este acto se enmarcó en el sínodo diocesano sobre «La Iglesia de Alatri, comunidad de fe y amor».2 El papa polaco también saludó a las autoridades locales, elogiando la hospitalidad ciociaria.3
Otros papas como Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI han vinculado la región a la Eucaristía en contextos más amplios, como en Carpineto Romano (diócesis Anagni-Alatri).4
