Dijon pertenece a la región histórica de Borgoña, en el centro-este de Francia. La ciudad mantuvo durante buena parte de la Edad Media una relación estrecha con la sede episcopal de Langres. Aunque los obispos de Langres residieron a menudo en Dijon durante los periodos merovingio y carolingio, la diócesis propia de Dijon no nació hasta 1731, cuando Clemente XII erigió la sede episcopal.1
Esta evolución jurisdiccional resulta esencial para interpretar correctamente las referencias antiguas. Un acontecimiento ocurrido en Dijon antes de 1731 no pertenecía a una «diócesis de Dijon» en sentido canónico moderno, sino al territorio sometido a la autoridad del obispo de Langres, aunque el prelado pudiera residir en Dijon.2
La reorganización territorial posterior a la Revolución francesa introdujo nuevas modificaciones. El Concordato de 1801 integró temporalmente la diócesis de Langres en la de Dijon; la sede de Langres fue restablecida definitivamente en 1822.2 La actual arquidiócesis de Dijon tiene como catedral la iglesia de San Benigno, un templo estrechamente ligado a la historia cristiana de la ciudad.
