São Paulo, fundada en 1561, es un centro clave de la vida católica en Brasil, con una arquidiócesis elevada a rango metropolitano en 1908.1 La ciudad ha albergado importantes eventos eucarísticos, como visitas papales y congresos, que han fortalizado la devoción al Santísimo Sacramento entre sus más de 350.000 habitantes a inicios del siglo XX, con una población católica superior a los 2.500.000 fieles en la provincia eclesiástica.1
La presencia benedictina en la región, iniciada en 1581 con monasterios como el de la Asunción en São Paulo, ha contribuido a la liturgia eucarística local.2 Papas como Juan Pablo II han visitado la ciudad, enfatizando en discursos de 1980 la dignidad del trabajo y la transformación humana a la luz del Evangelio, y en 2004 celebrando el 450º aniversario de su fundación con un mensaje de renovación espiritual.3,4 Estos eventos resaltan la centralidad de la Eucaristía en la pastoral paulista, pero no aluden a milagros específicos.
