Antecedentes del magisterio eucarístico
A finales del siglo XIX la Iglesia vivía una renovación litúrgica y pastoral que buscaba reforzar la fe en la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Los Concilios de Trento y los primeros congresos eucarísticos habían puesto de relieve la importancia del sacramento, pero la creciente industrialización y el auge del materialismo requerían una respuesta doctrinal clara1.
Redacción y promulgación
León XIII redactó Mirae Caritatis en el contexto de la celebración del centenario del Primer Congreso Eucarístico (1900). La encíclica fue publicada el 28 de mayo de 1902 y dirigida a los obispos, sacerdotes y laicos, con el objetivo de renovar la devoción eucarística y fomentar una vida cristiana basada en el amor a Dios y al prójimo2.
