El edicto del faraón y la situación de los hebreos
Tras la muerte de José, un nuevo rey egipcio temió el creciente número de los israelitas y ordenó la muerte de todos los recién nacidos varones, mientras que las niñas debían ser preservadas2. Este mandato buscaba evitar cualquier posible revuelta, pero también puso en riesgo la continuidad de la nación hebrea.
La familia levítica de Moisés
Moisés era hijo de Amram y Jocabed, pertenecientes a la tribu de Leví. Su nacimiento coincidió con la persecución, pero su familia, obedeciendo la ley de Dios y temiendo al faraón, decidió ocultarlo durante tres meses, confiando en la protección divina3.
