Monte de los Olivos

El Monte de los Olivos, conocido también como Monte Olivete o Monte Olivar, es una colina situada al este de Jerusalén, separada de la Ciudad Santa por el valle del Cedrón. En la tradición católica, este lugar sagrado ocupa un puesto central en la vida de Jesucristo, albergando episodios clave de su ministerio público, pasión, muerte y resurrección, como la entrada triunfal en Jerusalén, la agonía en el huerto de Getsemaní y la proximidad a la Ascensión. Su nombre evoca los olivos que lo cubren, símbolo de paz, misericordia y el aceite consagrado en los sacramentos, y ha sido escenario de peregrinaciones milenarias, procesiones litúrgicas y reflexiones teológicas profundas de santos y doctores de la Iglesia.
Tabla de contenido
Geografía y topografía
El Monte de los Olivos se eleva frente a Jerusalén, a unos 800 metros sobre el nivel del mar, formando una cadena de colinas que se extienden de norte a sur.1 No es una montaña aislada, sino un conjunto de cumbres, entre las que destacan las denominadas por la tradición cristiana como los Hombres de Galilea, la Ascensión —donde se ubica el pueblo de Kafr et-Tur— y los Profetas, con antiguas tumbas excavadas en la roca.1 Al suroeste, termina en el Jebel Batn el-Hawa, conocido como el Monte de la Ofensa, asociado en la tradición con los altares idólatras de Salomón.1
Su suelo fértil, cubierto históricamente de olivos, viñedos y cereales, contrasta con la aridez circundante, evocando la bendición divina.1 Separado de la ciudad por el torrente Cedrón, se encuentra a una distancia de un «camino de sábado» (aproximadamente 1 km), lo que lo hace accesible para procesiones y retiros.1 Hoy, jardines de olivos antiguos perduran, recordando su nombre bíblico (Mons Olivarum en latín).
Significado bíblico
Eventos del Antiguo Testamento
Ya en el Antiguo Testamento, el Monte de los Olivos aparece como lugar sagrado. Durante el reinado de David, existía allí un santuario dedicado a Yahvé, cerca del camino al Jordán.1 La tradición judía lo identifica como el sitio para el sacrificio de la becerra roja, cuyos cenizas purificaban según Números 19.1,2 Salomón erigió altares paganos en sus laderas sureñas, destruidos luego por Josías (2 Re 23,13).1 Ezequiel menciona la partida de los querubines del templo hacia este monte (Ez 10,18-19), prefigurando la nueva presencia divina.2
Episodios del ministerio de Jesús
El Nuevo Testamento sitúa al Monte de los Olivos como refugio habitual de Jesús durante su última semana en Jerusalén. Allí pernoctaba tras predicar en el templo, como relata Juan: «Jesús se fue al Monte de los Olivos» (Jn 8,1).3
Entrada triunfal: Desde Betfagé y Betania, en sus faldas, Jesús envía a discípulos por un pollino para su entrada mesiánica. La multitud extiende mantos y aclama: «¡Bendito el rey que viene en nombre del Señor!» (Lc 19,28-38).4,1
Llanto sobre Jerusalén y profecías apocalípticas: Desde sus alturas, Jesús llora por la ciudad (Lc 19,41) y pronuncia el discurso escatológico sobre la destrucción del templo y el fin de los tiempos, usando la parábola del higo: «Cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios» (Lc 21,29-31).5,1
Agonía en Getsemaní: En el huerto al pie del monte, Jesús ora antes de su arresto: «Padre, si es posible, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya» (Lc 22,42). Sudando sangre, insta a los discípulos a vigilar (Lc 22,39-46; Mt 26,36-39).6,7,1
Estos eventos marcan el tránsito de la gloria a la pasión, simbolizando la obediencia filial de Cristo.
Simbolismo teológico
El olivo, emblema del monte, representa la misericordia divina en la exégesis patrística. Santo Tomás de Aquino explica que Jesús elige este lugar para enseñar, pues el olivo (oleos en griego) significa misericordia, como el aceite del Buen Samaritano o el bálsamo de la gracia (Sal 45,8; 133,2).3 Es el «monte de la unción y de la gracia», donde Cristo unge con el Espíritu Santo.3
Papa Benedicto XVI, en la Misa Crismal de 2010, vincula el aceite de oliva con la unción de Jesús por el Espíritu, uniendo el monte al misterio pascual: del huerto de la agonía al cielo, vía la Ascensión.8 Así, evoca la redención: Dios no abandona a Jesús en la muerte.8
En la liturgia, prostrarse o arrodillarse como Jesús en el monte modela la oración cristiana ante la muerte, prefigurando el martirio.9
Lugares santos y peregrinaciones
El Monte de los Olivos concentra santuarios venerados por católicos:
Getsemaní: Basílica de la Agonía, sobre la roca de la oración de Jesús.
Santuario de la Ascensión: En la cima, marca la partida de Cristo (Hch 1,12).
Dominus Flevit: Donde Jesús lloró.
Tumba de la Virgen: En el valle de Josafat, cerca del monte, excavada en roca.10
Desde los primeros siglos, peregrinaciones como la de Aetheria (siglo IV) recorren estos sitios en Semana Santa, con procesiones desde el monte con palmas.11 San Jerónimo describe su visita, evocando la purificación y la entrada mesiánica.2 La piedad cristiana ha erigido iglesias en Betania y Betfagé.1
Tradición litúrgica y devocional
En la Semana Santa, el Domingo de Ramos recrea la procesión desde el Monte de los Olivos, bendiciendo ramas de olivo.11 La noche del Jueves Santo conmemora Getsemaní con lecturas y vigilias.11
El aceite consagrado en la Misa Crismal, extraído de olivas, une el monte a los sacramentos, simbolizando la unción del Mesías.8 En la tradición bizantina y latina, procesiones anuales mantienen viva su memoria.
Perspectiva patrística y magisterial
Padres como Orígenes y Victorino de Poetovio aluden indirectamente al monte en contextos proféticos.12,13 San Jerónimo lo elogia como testigo de la Ascensión y purificación.2 La Catholic Encyclopedia (1913) lo presenta como el lugar preferido de Jesús en sus últimos días, hallowed por la piedad cristiana.1
En la teología moderna, Benedicto XVI profundiza su cristología: en Getsemaní, la voluntad humana de Jesús se alinea con la divina, restaurando la sinergia humana.9
Cuadro resumen
| Cuadro resumen | |
|---|---|
| Nombre | Monte de los Olivos |
| Categoría | Lugar sagrado |
| Tipo de Lugar | Monte |
| Lugar | Monte de los Olivos, este de Jerusalén |
| Descripción Breve | Colina al este de Jerusalén, escenario de episodios clave del ministerio, pasión, muerte y resurrección de Jesús. |
| Descripción | El Monte de los Olivos, también llamado Monte Olivete o Monte Olivar, se eleva a unos 800 m sobre el nivel del mar frente a Jerusalén, separado por el valle del Cedrón. En la tradición católica es el lugar donde Jesús entró triunfalmente en Jerusalén, oró en Getsemaní, fue arrestado y, posteriormente, ascendió al cielo. El monte está cubierto de olivos, símbolo de paz y misericordia, y ha sido objeto de peregrinaciones y procesiones litúrgicas desde los primeros siglos. |
| Significado | Representa la paz, la misericordia y la unción (aceite de oliva) en la teología católica. |
| Simbolismo | El olivo simboliza la misericordia divina y el aceite consagrado en los sacramentos; el monte es visto como el ‘monte de la unción y de la gracia’. |
| Contexto Bíblico | Aparece tanto en el Antiguo Testamento (santuario de Yahvé, sacrificio de la becerra roja, altares paganos) como en el Nuevo Testamento (refugio de Jesús, entrada triunfal, llanto sobre Jerusalén, agonía en Getsemaní y Ascensión). |
| Importancia Histórica | Centro de eventos proféticos y pastorales desde la época de David, a través de Salomón y Josías, hasta la Semana Santa cristiana. |
| Importancia Eclesial | Sitio de santuarios católicos (Basílica de la Agonía, Santuario de la Ascensión, Dominus Flevit) y de peregrinaciones milenarias; referencia constante en la liturgia y la espiritualidad cristiana. |
| Uso Litúrgico | Procesiones del Domingo de Ramos, vigilias y lecturas del Jueves Santo en Getsemaní, y celebraciones de la Ascensión. |
| Fecha de Fundación | Antigüedad (referencias desde el Antiguo Testamento) |
| Autoridad Eclesiástica | Papa Benedicto XVI (reflexiones en la Misa Crismal de 2010) |
Citas y referencias
- Monte Olivar, The Encyclopedia Press 🔗. Catholic Encyclopedia, §Monte Olivar (1913). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8 ↩9 ↩10 ↩11 ↩12 ↩13
- Eusebio Sofrónimo Jerónimo (Jerónimo de Estridón o San Jerónimo). Carta 108 – A Eustochio, § 12 (404). ↩ ↩2 ↩3 ↩4
- Capítulo VIII, Tomás de Aquino. Comentario sobre Juan, § 8:1 (1272). ↩ ↩2 ↩3
- La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV‑CE). La Santa Biblia, §Lucas 19 (1993). ↩
- La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV‑CE). La Santa Biblia, §Lucas 21 (1993). ↩
- La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV‑CE). La Santa Biblia, §Lucas 22 (1993). ↩
- La Nueva Versión Revisada Estándar, Edición Católica (NRSV‑CE). La Santa Biblia, §Mateo 26 (1993). ↩
- Misa del Crisma, Papa Benedicto XVI. 1 de abril de 2010: Misa del Crisma (2010). ↩ ↩2 ↩3
- Geoffrey Wainwright. El «Nuevo culto» en ‘Jesús de Nazaret’ de Joseph Ratzinger, § 12 (2012). ↩ ↩2
- David Braine. La Virgen María en la fe cristiana: El desarrollo de la enseñanza de la Iglesia sobre la Virgen María en perspectiva moderna, § 58 (2009). ↩
- Semana Santa, The Encyclopedia Press 🔗. Catholic Encyclopedia, §Semana Santa (1913). ↩ ↩2 ↩3
- Libro XII – 43. Relación de Moisés y Elías con Jesús. La orden de silencio, Orígenes de Alejandría. Comentario sobre Mateo, § 43. ↩
- Del undécimo capítulo, Victurino de Poetovio. Comentario sobre el Apocalipsis, §Capítulo 11.6. ↩
